Ante los costosos productos químicos, lo cierto es que las personas están regresando al uso de algunos productos tradicionales y caseros para cuidar la ropa durante un lavado. Uno de ellos es la sal, que puede, por ejemplo, evitar que tus prendas se destiñan.
¿Por qué algo tan simple como la sal puede proteger una prenda de alta gama o unos jeans oscuros? La explicación es química y puede verse a continuación.
Cómo proteger el color de tu ropa usando un poco de sal
El cloruro de sodio actúa como un mordiente natural. Según expertos textiles, la sal ayuda a "sellar" los pigmentos en las fibras porosas como el algodón y el lino, evitando que el tinte se desprenda.
Elena Morales, consultora de sostenibilidad textil, explica lo siguiente: "El uso de sal en el lavado no solo mantiene los colores vibrantes, sino que reduce la necesidad de suavizantes comerciales, cuyos residuos suelen dañar los sensores de los lavarropas de última generación".
Además de preservar el color, este truco impacta directamente en el bolsillo. Con el incremento en el costo de los productos de limpieza especializados, la sal ofrece una alternativa de bajo costo.
Por otro lado, el hecho de evitar el uso de suavizantes sintéticos, los hogares contribuyen a la salud de los ecosistemas marinos, ya que la sal se disuelve sin dejar residuos tóxicos.
Paso a paso: cómo realizar este tipo de lavado casero en el lavarropas
Para quienes buscan implementar este método hoy mismo, los especialistas recomiendan el protocolo de tres pasos para la ropa nueva:
- La Proporción Maestra: Disolver 125 gramos de sal por cada dos litros de agua fría.
- El Reposo: Sumergir la prenda del revés durante un mínimo de 6 horas. Este proceso crea una barrera protectora en la fibra.
- El Lavado Final: Realizar un ciclo corto con detergente biodegradable y agua a temperatura ambiente.






