Conseguir que cada vez que abrimos el armario nos invada un perfume fresco y agradable es un objetivo difícil de conseguir. Muchas veces, abrimos los cajones y aparece un olor rancio a encierro. Esto se debe a que no ventilamos correctamente, descuidamos la limpieza o no escogemos los productos adecuados.
Afortunadamente, en este artículo compartimos una serie de trucos infalibles para conseguir un buen aroma en el armario, los cajones y las diferentes estanterías. Un beneficio que también pueden aprovechar las prendas, zapatos y objetos que queden guardados en el closet.
Cómo lograr que el armario tenga rico perfume
El primer consejo parece un poco obvio, pero a veces lo pasamos por alto. Es importante mantener la limpieza en el interior de los armarios, ya sea pasar una gamuza o un trapo con el producto de limpieza que utilizas regularmente. Además puedes emplear una fórmula mezclando 2/3 de agua, una cuharadita de bicarbonato y 1/3 de agua de colonia. Basta con rociar la mezcla en el interior para conseguir un perfume fresco.
Otra opción es colgar en el interior de los armarios bolsitas aromatizantes. Para esto basta con llenar un saquito de tela con arroz y aplicar un par de gotas de aceite esencial, puede ser de lavanda, menta, eucalipto o cítrico. Es 100% natural, y tendrías un perfume fresco que se adapta a tus preferencias.
En un espacio reducido plagado de ropa, es importante que esas prendas estén limpias y tengan buen aroma. Por ello, es importante no guardar la ropa húmeda, impregnada de olor a cigarillo, comida o sudor, pues las demás prendas también se impregnarán con ese aroma. Los jabones y suavizantes de buena calidad serán tus mejores aliados si quieres conseguir que las prendas huelan mejor durante más tiempo.
Por último, un detalle que puedes aplicar es perfumar la ropa, las toallas y sábanas tras cada lavado. La mejor parte es que los perfumes aptos para textiles suelen ser económicos. En este caso, las fragancias más recurrentes son aquellas a base de ingredientes como el talco, el algodón, el jazmín o la lavanda, que consiguen ese olor fresco y limpio que buscas en el armario.




