Hacer huevos fritos perfectos parecen fácil de hacer, pero tiene sus detalles y cuidados. Los huevos fritos es una de la receta más utilizada en las cocinas argentinas para ingerir huevos, a pesar de no ser la más saludable.
Sin embargo, si no se abusa del exceso de materia grasa, sea aceite o manteca, pueden ser saludables.
Entendemos por huevo frito perfecto aquel que tiene su clara completamente cuajada, su yema perfectamente líquida y una preciosa puntilla a su alrededor. Hacer un huevo frito perfecto no tiene ningún misterio ni requiere de trucos especiales ni utensilios específicos para su preparación.
Solamente es necesario controlar dos aspectos; la cantidad de aceite a utilizar y su temperatura.
Los huevos fritos son una de las variantes más utilizadas por la gente para ingerir huevos, a pesar de no ser la más saludable. Las infinitas posibilidades de combinación con otros alimentos que ofrecen los huevos fritos y la gran cuota de sabor que aportan a los platos hacen que sea una de las maneras en que las personas más los consumen.
Para que la yema quede líquida y pueda ser untada con pancito, uno de los rituales que se dan cuando se comen huevos fritos, la cocción solo debe ser de un lado. A pesar de que los pasos a seguir en la cocción frita de un huevo parezca sencilla, muchas veces quedan más crudos o cocidos de lo que deberían.
En principio cualquier aceite adecuado para freír va a ser válido, el de oliva aporta más sabor y el de girasol es más neutro.
Lo habitual y más común es cocinar entre uno y dos huevos fritos por persona, dependiendo de si se trata de un plato único o si esta preparación forma parte de otra receta para acompañar.
Huevos fritos perfectos: modo de preparación
En una sartén, colocar un chorrito (tres o cuatro cucharadas de aceite de girasol u oliva) también se puede optar con una pequeña porción de manteca. Todo este procedimiento a fuego medio.
Una vez que la materia grasa se calienta, cascar los huevos e introducirlos con cuidado de no romper las yemas. Previo a este paso, y para estar seguros de que los huevos no están en mal estado, se los puede cascar de a uno en un recipiente.
Una vez arrojados a la sartén, bajar el fuego al mínimo y taparlos. Los huevos se cocinarán desde abajo con la materia grasa y desde arriba con el vapor que se vaya acumulando.
Cuando transcurran entre 3 y 4 minutos, apagar y servir con un poquito de sal y pimienta.





