Septiembre es un mes marcado por la transición del invierno a la primavera. Por este motivo, debemos tomar ciertos recaudos al momento de cuidar a nuestras plantas. En el caso de la sansevieria o lengua de suegra, la máxima precaución pasará por su riego. A continuación, te brindaré algunos secretos de jardinería para que el ejemplar esté vigoroso en primavera.
Cómo debes regar una sansevieria o lengua de suegra en septiembre para tener una planta vigorosa en primavera
Septiembre es un mes clave para el crecimiento de la sansevieria, por lo que debemos saber cómo regar esta planta y así garantizar su bienestar
Jardinería: así debes regar una lengua de suegra o sansevieria en septiembre
Quienes tenemos una sansevieria (o varias) buscamos garantizar el bienestar de dicha suculenta para que sus hojas estén fuertes y saludables. En ocasiones, mantener una lengua de suegra vigorosa es más difícil de lo que pensamos, más todavía en un periodo de cambios, como sucede en septiembre.
El paso del invierno a la primavera nos obligará a ajustar el riego de la sansevieria, tomando ciertas precauciones para que no se pudran ni se sequen las raíces.
Durante el invierno, esta planta necesita muy poca agua, ya que su metabolismo se ralentiza. Sin embargo, en primavera, comienza a despertar y a prepararse para florecer y crecer. Por esta razón, septiembre será un mes clave en el desarrollo de la sansevieria.
Uno de los recaudos a tomar en este mes pasará por evaluar el sustrato de la planta antes de regar. Si bien los días comienzan a ser más cálidos, esto no significa necesariamente que la lengua de suegra requiera más agua. Este error puede llevarnos a hidratar la sansevieria en exceso.
Por eso, te recomiendo revisar el estado de la tierra introduciendo un palito de helado en el sustrato y verificando si sale húmedo o seco. De esta forma, sabrás si es momento de regar o si tendrás que aguardar unos días más.
Otro punto vital a tener en cuenta es aumentar el riego de forma gradual. Es decir, durante este mes no deberás pasar de una hidratación casi nula a una abundante, sino más bien aumentar la frecuencia paulatinamente. Te recomiendo, en septiembre, hacerlo cada dos semanas, mientras que en octubre podrás pasar a hacerlo cada una semana o 10 días.
Finalmente, deberás verificar que el exceso de agua escurra por los orificios de drenaje de la maceta. De esta forma, evitarás el encharcamiento del sustrato y la posterior pudrición de la sansevieria.
De esta forma, en primavera tendrás una lengua de suegra fuerte y saludable, con buena salud en sus hojas y resistente a plagas y enfermedades.





