La pandemia causada por el Covid-19 causó mucho miedo en los adultos mayores, e incluso en muchos casos algunos todavía tienen temor al salir a la calle. Esto los ha llevado a vivir una vida de aislamiento, la cual no solo baja sus defensas, sino que también afecta su cerebro y la forma en cómo se relacionan con el entorno y con las personas.
Esto nos lleva a preguntarnos cómo afecta el aislamiento social al cerebro de los adultos mayores. La Academia Americana de neurología respondió la pregunta.
►TE PUEDE INTERESAR: De cuánto deben ser los "recreos" en el trabajo para descansar el cerebro
¿Cómo afecta el aislamiento social al cerebro de los adultos mayores?
El estudio de la Academia Americana de neurología asegura que debemos proporcionar apoyo a las personas para ayudarles a iniciar y mantener sus conexiones con los demás, ya que esto puede prevenir la atrofia cerebral y el desarrollo de la demencia.
►TE PUEDE INTERESAR: Qué le pasa en el cerebro cuando escuchas reggaetón
Estos estudios realizaron escáneres cerebrales y exámenes médicos a los cerebros de más de 9.000 personas de 73 años (aproximadamente). En esta investigación se les preguntó por la frecuencia con la que se veían o hablaban con familiares y amigos ajenos a los convivientes. Las opciones para responder a la pregunta iban desde todos los días hasta rara vez.
Los resultados de este estudio arrojaron que los adultos mayores que tienen menor contacto social tienen un volumen cerebral considerablemente menor que quienes se relacionaban más a menudo con amigos y familiares. Esto significa que la suma de la materia blanca y gris o volumen dentro del cráneo, lo que implica el conjunto de cerebro, meninges y líquido cefalorraquídeo, era varias décimas menor, con un 67,3% frente a un 67,8%.
Aquellas personas que viven aisladas desarrollan problemas como falta de memoria y demencia. Además, también se confirmó que estos adultos mayores presentaban lesiones en la sustancia blanca de sus cerebros. En el caso del grupo con más contactos, el volumen intracraneal de lesiones era un 0,04% menor.
Además, los adultos mayores que viven aislados también presentan síntomas de depresión. "Algunos estudios han demostrado que exponer a las personas mayores a grupos socialmente estimulantes detuvo o incluso invirtió el declive del volumen cerebral y mejoró las habilidades de pensamiento y memoria, por lo que es posible que las intervenciones para mejorar el aislamiento social de las personas puedan prevenir la pérdida de volumen cerebral y la demencia que a menudo le sigue”, explican los expertos.






