El cometa 3I/ATLAS se aproxima a la Tierra y ofrece una oportunidad única para estudiar un fragmento de otro sistema planetario. A qué hora se podrá observar su paso más cercano a la Tierra.
El cometa 3I/ATLAS, el tercer visitante confirmado de otros sistemas planetarios alcanzará su punto más cercano a nuestro planeta esta madrugada. Su tamaño, química, dinámica y una serie de anomalías inesperadas despierta un interés único.
Su hallazgo no fue uno más dentro del catálogo creciente de cuerpos menores del sistema solar. Su trayectoria hiperbólica, no ligada gravitacionalmente al Sol, indicó desde el inicio que se trataba de un visitante procedente de otro sistema estelar, el tercero identificado hasta ahora tras 1I/‘Oumuamua y 2I/Borisov.
Ese origen interestelar despertó una expectativa inmediata, tanto en la comunidad científica como fuera de ella. El objeto circuló durante meses por titulares, redes sociales y debates públicos, impulsado por su rareza y por especulaciones que oscilaron entre la ciencia dura y la ciencia ficción.
Sin embargo, más allá del ruido mediático, 3I/ATLAS ofreció una oportunidad excepcional: observar con instrumentos modernos un fragmento de otro sistema planetario mientras atravesaba el nuestro.
A qué hora se podrá observar el cometa 3I/ATLAS en su paso más cercano a la Tierra
El viernes 19 de diciembre marcará un hito clave en ese seguimiento. Ese día, a las 06.00 am, hora GMT, (03.00 hora argentina), el cometa 3I/ATLAS alcanzará su máxima aproximación a la Tierra, a unos 270 millones de kilómetros.
No será visible a simple vista, pero sí un blanco privilegiado para telescopios profesionales y grandes observatorios, tanto en tierra como en el espacio. De hecho, quien posea un telescopio mayor a 20 centímetros de diámetro, podrá contemplarlo con algún brillo mínimo, apuntando hacia la constelación de Leo.
Desde su descubrimiento, más de 200 instalaciones astronómicas participaron en su monitoreo.
Telescopios como el Rubin, en el desierto de Atacama, y sondas en órbita de Marte, aportaron imágenes, espectros y mediciones que permitieron reconstruir su comportamiento con un nivel de detalle inédito para un cometa interestelar. Ese esfuerzo colectivo reveló un objeto muy distinto a lo esperado.
Fuente: infobae.com






