Tras el rotundo éxito del truco de las bolitas de papel aluminio para eliminar la estática de las prendas, una nueva tendencia empezó a ganar terreno en las redes sociales, despertando la curiosidad de miles de usuarios. Hablamos de la supuesta recomendación de introducir bolsas de té en el tambor del lavarropas durante el lavado.
Colocar bolsas de té en el lavarropas: por qué advierten no hacerlo y cuál es el verdadero truco viral
En las redes sociales circula un supuesto recurso para mejorar el cuidado de la ropa, pero los expertos lanzan una contundente advertencia

Las bolsas de té no deben meterse adentro del lavarropas, ya que pueder perjudicar las prendas.
Lo que en apariencia se presenta como un inocente y económico truco casero para, supuestamente, aromatizar o suavizar las telas, encierra un peligro real tanto para tu ropa como para la vida útil de tu electrodoméstico.
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Por qué no se debe colocar bolsas de té en el lavarropas
La explicación científica detrás de por qué es una pésima idea colocar bolsas de té dentro del lavarropas es sumamente sencilla y directa. En primer lugar, el té contiene taninos, un compuesto orgánico que actúa como un poderoso colorante natural.
Al someter la bolsita al agua caliente y a la intensa fricción del tambor, el filtro de papel se degrada rápidamente, liberando el tinte marrón sobre las fibras textiles. El resultado no será una fragancia agradable, sino prendas completamente arruinadas por manchas.
Por otro lado, la estructura del papel de filtro de las infusiones no está diseñada para resistir el agresivo proceso de centrifugado. La bolsa terminará rompiéndose inevitablemente, esparciendo decenas de hojas y residuos orgánicos por todo el interior del tambor del lavarropas.
El truco casero que sí funciona
La realidad es que el fenómeno nació a partir de un error de traducción y la distorsión de otro método que sí es altamente efectivo. El verdadero truco que revolucionó las redes sociales consiste en colocar bolsas de plástico blandas en el ciclo de lavado.
Este recurso genuino tiene como objetivo aprovechar la fricción del tambor para generar electricidad estática. Al girar junto con la carga de ropa, el material plástico actúa como un imán pasivo, atrayendo y reteniendo los pelos de las mascotas, las pelusas sueltas y los hilos rebeldes.