Es una escena que bien podría haber salido de un sueño futurista. Cada día, unidades del metro, parte de la línea 2 del Chongqing Raíl Transit, literalmente entran a través de un edificio, como si el paso del ferrocarril hubiera tejido la ciudad con sus raíles en lugar de doblarles la voluntad.
China revoluciona la industria de los trenes logrando que atraviesen edificios en completo silencio
La estación Liziba (ubicada entre los pisos seis y ocho de un edificio residencial de 19 pisos) no es una ilusión óptica. Fue diseñada así a propósito, una resolución arquitectónica a un reto urbano real. La falta de espacio en una metrópolis que crece de manera vertical más que horizontal. Chongqing, con sus colinas y su densidad poblacional gigantesca, obligó a ingenieros y planificadores a pensar distinto, a usar la ciudad desde dentro.
Aquí los trenes no eluden la vida cotidiana. La atraviesan. Al arribar, los pasajeros pueden subir o bajar directamente en el mismo edificio, en lo que se ha convertido en una suerte de símbolo urbano y un curioso atractivo para visitantes y curiosos. Las estructuras que parecen imposibles, un metro que se metamorfosea en parte de un bloque residencial, tienen una lógica. La eficiencia del espacio urbano y la integración del transporte público con la vida de la ciudad.
Como es este tren de China
Desde el interior, subir a ese tren es como subirse a una montaña rusa suave. El trayecto es elevado, con giros y pendientes causados por el paisaje montañoso de la ciudad, y pasa tan cerca de los edificios que da la impresión de deslizarse entre ellos. El video de un viaje dentro del tren muestra cómo la máquina sube y baja entre pilares de hormigón, casi como si estuviera bordando el vacío con su paso.
Gracias al uso de tecnología avanzada, se logró minimizar el impacto acústico, y muchos inquilinos del edificio afirman que el ruido del tren que pasa por su edificio es menor que el de los vehículos en las calles cercanas. Este innovador diseño en China no solo muestra la adaptación de los trenes al entorno urbano, sino también son un ejemplo para el mundo sobre cómo los edificios pueden integrarse con la infraestructura de transporte de manera eficiente y respetuosa.






