Las hormigas son pequeños insectos en su mayoría inofensivos para los humanos pero muy dañinos para las plantas. Un repelente actúa espantando al insecto o bien eliminando la plaga de raíz. Para combatir las hormigas de tu jardín y dentro de casa, puedes realizar un repelente con cítricos en mal estado y de paso utilizar estas frutas que ya no sirven como alimento.
Los repelentes naturales y caseros pueden ser muy efectivos y menos invasivos que los repelentes químicos. Cuando se trata de plagas antiguas y poco controladas, la solución más efectiva es llamar a un experto en el tema. Pero, si el hormiguero es pequeño y apenas se acerca a tus plantas, ventanas y puertas, los métodos más tranquilos pueden ayudarte a controlar a las hormigas.
¿Por qué tengo hormigas en casa?
Las hormigas suelen no atacan plantas, sino que se sienten atraídas y en ocasiones utilizan las hojas de alimento. Estos insectos aparecen en casa por diferentes motivos ambientales. Las hormigas entran a las casas en busca de comida, humedad y un espacio donde armar sus colonias.
Las principales tentaciones de las hormigas, que las hacen llegar a tu casa y armar sus hormigueros, son tres: comida, humedad, y comodidad. Las hormigas aparecen en espacios donde abundan alimentos azucarados, grasas, carnes y alimento de perro.
Además, los espacios húmedos como baños y cocinas con pérdidas de agua son ideales para su propagación. Dentro de las cañerías y tubos cálidos y húmedos pueden encontrar el espacio perfecto para crear sus colonias.
Cómo preparar un repelente de hormigas en casa con cítricos
Los cítricos podridos actúan como repelente de hormigas debido a que contienen hongos de color verde, azul y blanco que pertenecen a la familia penicillium, hongo del que se obtiene la penicilina. Este componente espanta a las hormigas y actúa contra el hongo del que se alimentan, por lo que deben alejarse y proteger su alimentación.
Para preparar un repelente de hormigas casero y no invasivo, simplemente debes tomar varias frutas cítricas podridas, con cáscara y todo, y preparar un macerado colocando las frutas en un poco de agua y procesarlas hasta obtener una pasta líquida.
Una vez que el repelente esté listo, simplemente lo colocas en un pulverizador y rociar la mezcla por los hormigueros, alrededor de las plantas y cerca de ventanas o puertas si es que ingresan a la casa. El objetivo del repelente es honguear la zona rociada para que el hongo se propague y no permita el desarrollo del hongo del cual se alimentan las hormigas. Los insectos no tendrán más remedio que ir en busca de alimento a otra parte.
Otra opción es colocar el cítrico entero podrido, directo en el hormiguero o en la tierra que rodea las plantas que queremos proteger. También, puedes colocarlo en la salida de hormigas dentro de casa para espantarlas y que no tengan más remedio que marcharse.





