Hablar por celular mientras se maneja es una de las principales causas de accidentes de tránsito, pero no se puede incluir dentro de las estadísticas de infracciones graves que la Policía Vial realiza. Según explicó el jefe de la Policía Vial Ernesto Gómez a UNO, "es muy complicado labrar un acta de infracción por esta causa".
Esta penado por la Ley Provincial de Tránsito de Mendoza, pero esta infracción es muy difícil de demostrar. Según los últimos datos que recolectó la Policía Vial mendocina, entre las infracciones más recurrentes se encuentran: luces bajas apagadas, circular sin licencia de conducir, no usar el cinturón, no tener seguro y conducir en estado de ebriedad.
Antes, las causas principales de choques fatales eran exceso de velocidad, alcohol, sobrepasos en zonas de doble línea amarilla y el sueño. Ahora se agregó el celular, tal es así que para los especialistas en seguridad vial la situación es grave: equiparan el comportamiento de un conductor que usa el teléfono al de uno alcoholizado y sostienen que el 20% de los accidentes de tránsito se da por estas conductas.
La Organización Mundial de la Salud -OMS- lo equipara con el consumo de alcohol. “Uso del celular al volante: un problema creciente de distracción del conductor”, para dispositivos manuales o inalámbricos. Allí se equiparan las alteraciones en el comportamiento del conductor por el uso del teléfono a las ligadas con los efectos del alcohol.
Manipular un dispositivo móvil mientras se conduce puede no tardar más de cinco segundos, pero ese breve lapso en el que se dirige la atención para identificar una llamada, seleccionar una canción o abrir un mensaje puede ser suficiente para provocar un accidente mortal. El uso del teléfono celular hace que el conductor desvíe la mirada de la calle o ruta, que quite las manos del volante y aparte su mente del camino y de la situación existente.
El tema es abordado hasta desde el punto psicológico donde se explica de la ansiedad que genera la idea de no atender el teléfono o permanecer desconectado de las redes sociales por mucho tiempo. Pareciera que se pierde contacto con la realidad por no estar en conexión con eso que nos liga -virtualmente- con el mundo, el celular. Segundos, instantes en los que se pierde el control del vehículo y puede desencadenar en una tragedia de graves consecuencias.
El jefe de Policía Vial de Mendoza, comisario Ernesto Gómez explicó: "Es muy difícil tener esas estadísticas, es muy complicado saber si un accidente se produjo porque el conductor iba hablando por celular, es difícil poder determinarlo".
Luego agregó: "Tampoco podemos revisar el celular para ver si el accidentado iba en el momento del siniestro hablando por teléfono, para eso va la Policía Científica para determinar qué ocasionó el accidente, pero si no hay una orden judicial no se puede".




