Cada perro tiene su personalidad, aunque es cierto que algunas razas son más tranquilas que otras. En el último tiempo, tanto las inmobiliarias como los dueños directos han permitido mucho más el ingreso de mascotas a los edificios, por una gran cantidad de cualidades.
Para poder estar sin problemas, debes buscarte un perro que sea pequeño, que necesite de poca estimulación y, sobre todas las cosas, que esté tranquilo la mayor parte del día.
La raza de perro que es ideal para vivir en un edificio
Para vivir en un edificio, un perro necesita atributos como un temperamento tranquilo y bajo nivel de ladridos para la convivencia, buena adaptabilidad a espacios reducidos, alta capacidad para socializar con vecinos, y una rutina constante de ejercicio. En este sentido, algunas de las razas destacadas son las siguientes:
- Bulldog Francés: reconocido por ser calmo, silencioso y adaptarse bien a la vida interior.
- Pug/Carlino: son perros falderos por excelencia, sociables y que no requieren ejercicio intenso.
- Basset Hound: aunque son grandes, su personalidad tranquila y relajada los hace excelentes para espacios limitados.
- Bichón Maltés: perfecto para espacios pequeños, cariñoso y de compañía.
- Shih Tzu: ideales para apartamentos debido a su tamaño pequeño y bajo nivel de actividad.
- Pomerania: pequeños, pero llenos de carácter, se adaptan rápido a vivir dentro.
- Schnauzer Miniatura: inteligente, valiente y de buen tamaño.
- Beagle: cariñoso y apto para familias, aunque requiere paseos diarios por su energía.
- Yorkshire Terrier: muy pequeños, ideales para departamentos, aunque pueden ser ladradores si no se educan.
Aunque estas razas de perro son recomendadas, siempre debes tener en cuenta que el temperamento individual de tu mascota y la rutina de ejercicios que le proporciones son más importantes que la raza misma.
Cómo adaptar a un perro a vivir en un edificio
- Paseos constantes: mantén los mismos horarios de paseos y alimentación para reducir el estrés.
- Zona segura: asígnale un rincón específico con su cama, mantas y juguetes para que se sienta seguro.
- Ruidos molestos: si el edificio es ruidoso, usa música suave o ruido blanco para calmarlo.
- Higiene: mantén limpia su zona para evitar olores y mantener la higiene del departamento.
- Manejo de ladridos: entrena al perro para que no ladre ante ruidos en el pasillo o ascensor.
- Refuerzo positivo: premia comportamientos tranquilos y utiliza juguetes de inteligencia para mantenerlo ocupado.
- Anticipar la soledad: acostúmbralo gradualmente a quedarse solo, comenzando por periodos cortos para evitar la ansiedad.




