El Bullying nació en el ambiente laboral de Europa, pero como una semilla maligna, se enquistó en todos los estratos de la sociedad, y lo que es peor, se enraizó en el lugar donde más daño causa: las escuelas, donde el mal afecta en su etapa de formación a los niños y adolescentes. Es un fenómeno de violencia propio de la vida escolar, y que provoca daños irreparables, llegando aveces a determinar la deserción escolar y, en los peores casos, a llevar al suicidio a quienes padecen el acoso .
En Mendoza hay una eminencia e incansable estudioso de los fenómenos que involucran al ambiente escolar y la convivencia. Se trata de Alejandro Castro Santander, psicopedagogo y licenciado en Gestión Educativa, y que sabe explicar mejor que nadie el fenómeno del bullying.
La mirada de un especialista
“El bullying como fenómeno de investigación tiene más de 40 años y comenzó en Noruega y estuvo relacionado con el acoso laboral. Se trata de un hostigamiento, un hecho de violencia que dura en el tiempo”, explica el profesional.
“Lo importante es que los directivos de escuelas estén atentos a qué pasa en su propia escuela. No se puede estar atento a las estadísticas generales", detalla el psicopedagogo, también columnista en algunos programas radiales y revistas.
"El clima escolar"
Aquí Castro Santander hace un crítica profunda y clara al sistema escolar de nuestro país, exponiendo: "Nosotros los especialistas usamos un término más general que llamamos “clima escolar”. Tiene que ver con la “temperatura social”, haciendo hincapié en este último factor.
"Cuando se chequean las evaluaciones internacionales tipo PISA o TERCE, estas vienen diciendo que el factor asociado a calidad educativa, que más influye, es el clima escolar”, explica el especialista, y agrega: “Entre los factores sociales nos vamos a encontrar con la participación de la familia, el liderazgo de los directivos y docentes, el presupuesto, la inclusión de la tecnología, pero el que más influye en estos momentos es el clima escolar".

