Historias de amor

Bombero de Tupungato le propuso casamiento a su mujer en México y cumplió una vieja promesa

Andrea Pérez y Carlos Félix viajaron a México para agradecer por su hijo, que sobrevivió a un accidente. A los pies de la virgen él la sorprendió con un anillo

Hay tantas historias de amor como parejas en el mundo. Algunas, como la de Andrea Pérez y Carlos Félix, se fortalecen en la adversidad y se sellan con una promesa cumplida a miles de kilómetros de casa.

andrea y familia
Carlos, Andrea y su pequeño hijo de 12 años, que siendo un bebé tuvo un grave accidente.

Carlos, Andrea y su pequeño hijo de 12 años, que siendo un bebé tuvo un grave accidente.

Ellos viven en Tupungato. Ella es técnica en Turismo. Él, bombero voluntario y referente social en su comunidad. Se conocieron cuando tenían 28 años, dentro de un grupo de amigos. Hace 14 que están juntos. Tienen un único hijo, Diego, hoy de 12 años. Pero su historia quedó marcada para siempre cuando el pequeño tenía menos de dos años.

Embed - Carlos y Andrea, mendocinos. Una propuesta de casamiento en México.

Un accidente doméstico cambió todo.

Diego cayó desde un primer piso y sufrió un traumatismo gravísimo. Las posibilidades de vida eran mínimas. Fueron horas, días y meses de angustia. El niño debió atravesar dos operaciones complejas y una reconstrucción de cráneo. La familia se aferró a la fe.

“Vivimos el milagro”, resume Carlos, en diálogo con Diario UNO.

Contra todos los pronósticos, Diego salió adelante. Hoy disfruta de sus 12 años con salud plena, sin secuelas, feliz. Y esa recuperación fue el motor de una promesa que la familia decidió cumplir.

La propuesta en la basílica de Guadalupe de México

El destino elegido fue la imponente Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México. Allí, ante la Virgen que millones de fieles veneran cada año, Andrea y Carlos caminaron tres kilómetros en procesión para agradecer. Lo hicieron como argentinos, cargando su historia, su gratitud y su fe.

Lo que Andrea no sabía era que ese viaje tendría un significado aún más profundo.

Durante años habían postergado la idea de casarse. Primero, por la salud de Diego. Después, por el compromiso social que ambos asumieron en Tupungato. La familia siempre estuvo al servicio de otros.

andrea propuesta
Andrea, con sus flores y rodeada de amigos y familiares en la basílica de la Virgen de Guadalupe, México DF.

Andrea, con sus flores y rodeada de amigos y familiares en la basílica de la Virgen de Guadalupe, México DF.

Carlos no solo integra el cuartel de bomberos voluntarios: hoy lo dirige y es parte de un equipo que asiste a más de 900 niños del departamento. Con recursos que no provienen del Estado sino de donaciones y redes solidarias, cada invierno distribuyen ropa, útiles, calzado, leche. En Navidad organizan meriendas y cenas para quienes más lo necesitan.

“No trabajo solo. Está todo el cuartel, amigos, la familia. Son manos y corazones solidarios”, cuenta.

Además, fundaron “Almas de Fuego”, una institución que colabora con cuarteles de Latinoamérica y con niños con discapacidades motrices y auditivas. Gestionan sillas de ruedas desde Estados Unidos y Canadá, entregan audífonos a chicos y adultos que no pueden acceder a ellos. Transformaron el dolor en servicio.

“Todo lo que la vida nos dio con Diego, se lo ofrecimos a los demás”, explica.

Un casamiento que parecía lejano pero se hará realidad

En ese contexto, el casamiento parecía un sueño lejano. Hasta que Carlos decidió que era momento de cerrar el círculo.

El anillo fue guardado en secreto durante tres meses. Solo Diego lo sabía. Padre e hijo fueron cómplices de la sorpresa. También colaboraron tíos, primos y amigos que viven en México, quienes ayudaron con la organización, las flores y las cámaras para registrar el momento.

Frente a la basílica, después de la caminata de tres kilómetros, Carlos se arrodilló.

andrea y bandera argentina
Previo a la llegada a la basílica hicieron una procesión en honor a la Virgen de Guadalupe. La bandera argentina, presente.

Previo a la llegada a la basílica hicieron una procesión en honor a la Virgen de Guadalupe. La bandera argentina, presente.

“Le pedí matrimonio por todo lo que Guadalupe nos dio. Quiero que sea ella quien siga conduciendo nuestras vidas. Puse toda mi fe en eso”, dice.

Andrea no lo esperaba. La emoción fue total. Entre lágrimas, abrazos y aplausos, aceptó.

El viaje también incluyó gestiones solidarias: contactos y donaciones que pronto llegarán a Tupungato para continuar ayudando a los chicos del pueblo. Porque incluso en un viaje tan íntimo, el compromiso social estuvo presente.

Carlos suele repetir una frase atribuida a la Madre Teresa de Calcuta: “Dar hasta que duela”. Y en esa línea viven. “Damos tiempo, damos amor, damos vocación. Más allá de ser bomberos, somos voluntarios y amamos lo que hacemos. Cuesta sostener todo, pero siempre pensamos en más para los pibes. Creemos en un mundo mejor y en almas que lo pueden lograr. Empatía y fe, eso es todo”, reflexiona.

Ahora, sienten que llegó su momento.

La propuesta en plena escalinata y el "sí" de Andrea

Postergaron el casamiento por la salud de Diego. Luego por los años de servicio. Hoy, con su hijo sano y una comunidad que los acompaña, quieren formalizar la unión. Incluso sueñan con celebrar la boda en México, en el mismo lugar donde él hizo la propuesta.

La luna de miel ya tiene destino decidido: la península de Yucatán. “Merecemos algo hermoso. Mi familia merece este momento. Con trabajo y dedicación constante lo vamos a lograr”, asegura Carlos.

andrea y carlos dos
La sorpresa y el momento más emotivo, cuando Carlos le propone casamiento a Andrea.

La sorpresa y el momento más emotivo, cuando Carlos le propone casamiento a Andrea.

En las fotos de ese día, Andrea y Carlos aparecen rodeados de familiares y amigos que viven en México. Sonríen con la serenidad de quienes atravesaron la tormenta y aprendieron a agradecer.

Hace diez años pidieron un milagro por la vida de su hijo. Hoy, con Diego corriendo, jugando y disfrutando la infancia, la promesa está cumplida.

Y el amor, sellado a los pies de la virgen.