Edificios innovadores

Cómo es el edificio alimentado por algas, diseñado en base a la biomímesis

Casi como un organismo vivo, el edificio de Hamburgo se alimenta energéticamente de algas ubicadas en su fachada. La biomímesis se inspira en la naturaleza para resolver problemas humanos

La biomímesis imita el comportamiento de la naturaleza para aplicarlo en productos industriales. En base a esta ciencia es que se construyó el BIQ House, un edificio autosuficiente compuesto por algas bio-adaptivas que generan energía sostenible.

La construcción se encuentra en Hamburgo, Alemania, y fue inaugurada en 2013 en el marco de la Exposición Internacional de la Construcción de Hamburgo. El proyecto diseñado por Arup promete ser ejemplo del "edificio urbano del futuro, que funciona como un organismo vivo".

¿Cuáles son los detalles que diferencian a una construcción normal de una que aplica la biomímesis?

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La biomimésis es una ciencia innovadora que estudia los patrones de la naturaleza para resolver los problemas de las personas.

La biomimésis es una ciencia innovadora que estudia los patrones de la naturaleza para resolver los problemas de las personas.

Cómo es la construcción de Hamburgo que aplica la biomímesis

El BIQ House de Hamburgo fue inaugurado en 2013 como "el edificio del futuro". La característica principal que lo distingue de las edificaciones tradicionales se centra en su fachada compuesta de algas bio-adaptativas. Este proyecto es una de las primeras formas que plantea la producción de energía sostenible en zonas urbanas a través de edificios autosuficientes.

El funcionamiento del BIQ House se centra en la fotosíntesis: las algas de la fachada, al recibir la luz del sol de manera directa, proporcionan sombra al interior del edificio. Las microscópicas algas se encuentran en el interior de los vidrios. A través de un circuito de agua, reciben continuamente nutrientes y dióxido de carbono para evitar que se peguen al vidrio.

En invierno, cuando la luz es débil, las algas no se propagan y las pantallas de la fachada quedan transparentes; mientras que en verano, las algas se multiplican y controlan la luz que ingresa al edificio.

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Las algas microscópicas del edificio de Hamburgo se ubican en los vidrios de la fachada.

Las algas microscópicas del edificio de Hamburgo se ubican en los vidrios de la fachada.

Cuando las algas han crecido lo suficiente, son extraídas y procesadas en bioreactores donde se produce biogás que da energía al edificio. Esto permite reducir el consumo de energía en un 50%. Además, los bioreactores no sólo producen biomasa, sino que también capturan el calor solar térmico para alimentar el edificio de energía sustentable.

Según Arup, la empresa responsable del diseño del BIQ House, los edificios serán rotundamente distintos en los próximos cincuenta años. Los principales cambios se verán reflejados en herramientas que ya están en desarrollo, como las granjas de gran altura o la pintura fotovoltaica. Pero, principalmente, Arup prevé una tendencia a diseñar construcciones que se adapten al ambiente que las rodea.

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En invierno, cuando la luz es débil, las algas no se propagan y la fachada queda transparente. En verano, las algas se multiplican y controlan la luz que ingresa al edificio. 

En invierno, cuando la luz es débil, las algas no se propagan y la fachada queda transparente. En verano, las algas se multiplican y controlan la luz que ingresa al edificio.

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Así luce el BIQ House, construido en Hamburgo a partir de la biomímesis.

Así luce el BIQ House, construido en Hamburgo a partir de la biomímesis.

De qué se trata la biomímesis

La biomimética es una ciencia moderna que se dedica a observar los patrones de la naturaleza y adaptarlos a las producciones humanas. En el caso del BIQ House, se aplicaron los beneficios del comportamiento de las algas para disminuir notablemente el consumo de energía. Sin embargo, la biomímesis se aplica en múltiples áreas además de la construcción. Una de ellas es el transporte.

Por ejemplo, el pico biodinámico del ave Martín Pescador, que sirvió de inspiración para crear el área frontal del tren bala. Gracias a esta aplicación de la biomimética, las cualidades naturales de un ave sirvieron de inspiración para solucionar el problema de un ruido sumamente molesto que emitía el tren por su cuadrado.

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El tren bala aplicó la biomimética para optimizar su área frontal y reducir la emisión de ruido.

El tren bala aplicó la biomimética para optimizar su área frontal y reducir la emisión de ruido.

Otro ejemplo de aplicación de la biomimética es un radar basado en la ecolocalización de los murciélagos. El aparato envía ondas que se dispersan y regresan cuando chocan con algún sólido; el radar las decodifica y muestra una imagen en pantalla. En este caso, se imita la emisión de sonidos ultrasónicos de los murciélagos, ondas inaudibles para el ser humano. Los murciélagos "reciben" esta información a través de sus oídos y así saben cómo orientarse.

Los científicos escogieron a los murciélagos para comprender el funcionamiento de los cerebros multitareas porque son animales capaces de orientarse mediante un sónar biológico, por el que emiten ultrasonidos y recoge el eco de los objetos que hay alreded
Los murciélagos sirvieron de inspiración para crear un radar sumamente eficaz.

Los murciélagos sirvieron de inspiración para crear un radar sumamente eficaz.

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