Mundo

Barcos arrojan aluminio tratado un lago gigante de Estados Unidos con un objetivo vital

La intervención en el lago busca mejorar el oxígeno del agua y recuperar condiciones más saludables para los peces

En el estado de Washington, Estados Unidos, un lago de gran escala se ha convertido en escenario de una intervención ambiental. Sobre la superficie del Lake Sammamish, barcos especializados esparcen aluminio tratado como parte de un proyecto científico que busca mejorar la calidad del agua.

La medida apunta a enfrentar un problema silencioso. El exceso de fósforo acumulado durante años en los sedimentos del lago. Ese nutriente alimenta proliferaciones de algas que degradan el ecosistema. En lugar de remover el fondo con dragados costosos e invasivos, los expertos optan por una solución química controlada.

Barco (1)

Barcos arrojan aluminio tratado en lago gigante de Estados Unidos y mejoran la calidad del agua

La técnica consiste en dispersar aluminio tratado en la columna de agua para que reaccione con el fósforo presente. Al unirse químicamente, ambos forman compuestos estables que quedan atrapados en el fondo del lago, evitando que el fósforo vuelva a circular y alimente nuevas floraciones de algas.

El plan es impulsado por el Washington State Department of Ecology y se aplica en distintas zonas del lago Sammamish mediante barcos equipados para distribuir el material de forma precisa. La estrategia busca reducir gradualmente la turbidez del agua, mejorar el oxígeno disponible y recuperar las condiciones para peces, plantas y actividades recreativas.

Barco (2)

La importancia de este proyecto

Además de mejorar la claridad del agua, el proyecto en el lago Sammamish incluye un seguimiento científico de varios años para medir cómo responde el ecosistema. Equipos técnicos toman muestras periódicas de agua, sedimentos y oxígeno para evaluar si disminuyen las floraciones de algas y si se recuperan especies sensibles.

El plan también considera que gran parte del fósforo llega desde escorrentías urbanas y arroyos de la cuenca, por lo que el tratamiento con alumbre funciona como una medida de contención mientras se aplican políticas para reducir esos aportes. Las autoridades del Washington State Department of Ecology estiman que los efectos podrían mantenerse durante más de una década si las cargas externas continúan bajando.

Temas relacionados: