¿Cuándo tengo que regar mi potus? Una pregunta muy frecuente entre los amantes de esta planta de interior. El potus es una especie famosa y antigua que se comenzó a utilizar de manera ornamental en el hogar hace muchos años. Si bien es una planta de crecimiento rápido y constante, tiene algunos requisitos en cuanto al agua, la luz y la tierra.
Regar una planta parece tan sencillo y básico que pensar en alguna técnica o consejos para hacerlo, resulta totalmente absurdo. Pero ojo, nunca deberías subestimar el poder del agua sobre las especies del hogar o del jardín.
No basta con colocar un chorrito de agua a todas las plantas de la casa o dejar la manguera por varios minutos inundando todas las macetas o sectores de tierra. Ambos casos pueden acabar con la vida de tu planta poco a poco.
¿Qué puedes hacer al respecto? A continuación te dejo una guía sencilla para aprender a regar tu planta de potus en el hogar y mantener sus hojas, tallos y raíces siempre fuertes y hermosas. Toma nota y presta mucha atención.
¿Por qué es tan importante el riego de mi planta?
Si vas a tener el potus en agua para reproducir esquejes, claramente no hay ningún problema en el exceso de líquido. El problema aparece cuando las plantas de potus están cultivadas en tierra. El exceso de agua en el sustrato, junto con un mal drenaje y un exceso en la frecuencia de riego, pueden generar la putrefacción de las raíces.
No se trata principalmente de la cantidad de agua, sino de la frecuencia. Si riegas tu potus muy seguido y no dejas que el sustrato de tierra se seque por completo, estás en un problema. Ahora, si colocas dos tazas de agua cada 8 días más o menos, no importa si es mucha agua, mientras drene bien y se seque todo está en orden.
Si las hojas de la planta se ponen amarillas, blandas y pierden fuerza, es probable que la estés excediendo de agua. Cada planta tiene su ritmo de riego, y el potus no es la excepción.
¿Cuál es la forma correcta de regar mi planta de potus?
Lo ideal es regar esta especie cada 7 o 10 días cuando la tierra de la maceta esté seca. En los meses de más frío, siempre es bueno disminuir el riego para evitar que las raíces se ahoguen. Puedes colocar el agua directamente en la tierra, o bien, regar por inmersión colocando la maceta sobre un recipiente con agua.
Si el ambiente es muy seco, pulveriza las hojas de la planta con un poco de agua pero sin excederte. Mucha agua en las hojas provocará hongos o moho.






