El acceso al agua dulce se ha convertido en uno de los temas más importantes del siglo XXI y no solo en la Argentina sino en todo el planeta Tierra. A medida que la población mundial crece y el cambio climático afecta los ciclos naturales, la disponibilidad de este recurso estratégico adquiere un valor cada vez mayor.
América Latina ocupa un lugar privilegiado. La región posee alrededor del 45 % de las reservas renovables de agua dulce del planeta Tierra, lo que la convierte en una de las zonas más ricas en recursos hídricos.
Argentina posee una parte de la reserva de agua dulce más grande del planeta Tierra bajo sus pies
Dentro de este escenario destaca una gigantesca reserva subterránea compartida por cuatro países de América Latina. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Se trata del Sistema Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del mundo y un recurso clave para el futuro de la región.
El Sistema Acuífero Guaraní es un gigantesco reservorio de agua subterránea que se extiende por aproximadamente 1,1 a 1,2 millones de kilómetros cuadrados bajo el territorio de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Esta enorme formación geológica almacena agua acumulada durante miles de años en capas de arenisca permeable que permiten su filtración y conservación.
¿Cómo se distribuye entre los países de América Latina?
Se estima que el acuífero contiene alrededor de 30.000 kilómetros cúbicos de agua dulce, lo que lo ubica entre las mayores reservas subterráneas del planeta. En términos de volumen, es considerado la tercera reserva de agua dulce subterránea más grande del planeta Tierra, solo superada por sistemas similares en otras regiones del planeta.
La distribución del acuífero no es uniforme entre los países. Brasil posee la mayor parte de su superficie, mientras que el resto se extiende por Argentina, Paraguay y Uruguay. En total, el sistema cubre cerca de
- 225.000 km² en Argentina
- 850.000 km² Brasil,
- 70.000 km² Paraguay
- 45.000 km² en Uruguay
Este enorme reservorio abastece a millones de personas y tiene múltiples usos. El agua del acuífero se utiliza para consumo humano, agricultura, industria e incluso turismo termal en distintas regiones del Cono Sur. Además, su calidad es particularmente alta, ya que se trata de agua con baja salinidad y pocas impurezas naturales.





