En verano, uno de los principales problemas del árbol limonero radica en la aparición de distintas plagas, que debilitan el ejemplar atraídas por la savia nutritiva que este ofrece y sus condiciones favorables. Sin embargo, lo cierto es que puedes evitar esto a través del uso de distintos elementos caseros.
Uno de estos elementos es el tabaco, que actúa como un excelente fungicida natural aprovechando la nicotina que tiene entre sus propiedades.
Por qué recomiendan espolvorear tabaco en la tierra del árbol limonero
Espolvorear tabaco en la tierra del limonero se hace para usarlo como insecticida y fungicida natural, aprovechando la nicotina para repeler y controlar plagas como pulgones, cochinillas y ácaros.
Pero más allá de esto, este truco tiene una segunda funcionalidad. Ya que también puede ser utilizado como un fertilizante orgánico que mejora la tierra al descomponerse, aportando nutrientes y promoviendo la vida bacteriana beneficiosa.
La nicotina es tóxica para muchas plagas, actuando como insecticida de contacto contra pulgones, cochinillas, mosca blanca, arañuelas y babosas, que afectan a los limoneros.
Por otro lado, al descomponerse, sus residuos liberan nutrientes que actúan como abono, mejorando la calidad del suelo y la nutrición del árbol limonero.
El tabaco mata indiscriminadamente, incluyendo insectos beneficiosos para el suelo, lo que puede desequilibrar el ecosistema subterráneo y requerir más trabajo para recuperar la tierra. Es decir, debes tener suma precaución al usarlo.
Si no quieres espolvorear tabaco en la tierra del limonero, lo que puedes hacer es preparar una sencilla infusión para rociar su tierra y otras partes del árbol.
Cómo preparar una infusión de tabaco para el árbol limonero
- Mezcla el tabaco en 1 litro de agua, deja reposar 24 horas. Cuela y mezcla con 3 litros de agua adicional y el jabón. Diluye el jabón antes de usar.
- Rocía sobre el limonero, enfocándote en las zonas infestadas. El jabón ayuda a que la nicotina se adhiera y actúe mejor.
Si nada de esto funciona, deberás recurrir al uso de productos químicos tradicionales, o mejor pedirle la mano a un especialista para que corte con este problema.






