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Araña viuda negra: cómo reconocerla en casa y qué hacer ante una picadura

La araña viuda negra es uno de los ejemplares más temidos en casa. Cómo reconocerla y qué hacer si te llega a picar

Entre los peligros silenciosos que acechan en los rincones más oscuros y polvorientos de las casas, la Latrodectus, popularmente conocida como la araña viuda negra, se consolidó como una de las amenazas sanitarias más temidas de la región. Su picadura neurotóxica puede generar graves complicaciones de salud si no se actúa a tiempo, por lo que saber identificarla y reaccionar correctamente pasa ya a ser vital.

Ante la sospecha o la certeza de una picadura de esta especie, el pánico y la desinformación suelen jugar una mala pasada. El error más común y peligroso que cometen las personas es intentar succionar el veneno, realizar cortes en la herida o colocarse remedios caseros e improvisados que encuentran en casa.

La viuda negra es una de las arañas más temidas. 

La viuda negra es una de las arañas más temidas.

Cómo reconocer fácilmente a la araña viuda negra

A diferencia de otras especies que se mueven velozmente por las paredes o los techos, la viuda negra destaca por su comportamiento esquivo y su tendencia a esconderse en sitios oscuros, secos y con poco tránsito. Suele refugiarse detrás de muebles, en depósitos de leña, garajes, grietas exteriores o incluso dentro de calzados guardados a la intemperie.

Para identificarla con total facilidad en el hogar, prestá atención a estas características físicas:

  • Color y textura: las hembras, que son las que poseen importancia médica, presentan un cuerpo de un color negro intenso, brillante y carbón.

  • La marca distintiva: en la parte inferior de su abdomen (el vientre) llevan una mancha de color rojo vivo que típicamente emula la silueta de un reloj de arena.

  • Forma y tamaño: tienen un abdomen notablemente redondo y globoso, y miden aproximadamente entre 1.5 y 2 centímetros con las patas extendidas.

Esta araña puede medir hasta dos centímetros con las patas extendidas. 

Esta araña puede medir hasta dos centímetros con las patas extendidas.

Qué hacer ante una picadura

La recomendación de los especialistas médicos es tajante. Lo primero es mantener la calma para evitar que el ritmo cardíaco acelerado distribuya el veneno con mayor rapidez. Seguido a esto, se debe lavar la zona afectada con agua y jabón, y aplicar frío local (como hielo envuelto en un paño) para ralentizar la absorción de la toxina.

La prioridad absoluta es asistir de inmediato al centro de salud o guardia médica más cercana para recibir el suero específico (antídoto). De ser posible, y sin correr riesgos innecesarios de una nueva picadura, se aconseja capturar a la araña en un frasco o tomarle una fotografía nítida para que los profesionales de la salud confirmen el diagnóstico con certeza.

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