Cuidado del ambiente

Dos alvearenses convierten en lápices el papel de diario en desuso

La ciudad de Bowen nació con la llegada del ferrocarril, y con él una marea de inmigrantes. Por eso tiene una impronta inquieta y pujante. No es de extrañar que dos hijos de la ciudad del Este alvearense fundada en 1912 hoy lancen al mundo una propuesta innovadora, creativa, y además ecológica. Dagma y Matías Miranda fabrican lápices reciclando papel de diario bajo la marca Suyana, nombre sacado del quechua y que significa "oportunidad de esperanzas", toda una declaración de intenciones.

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Dagma tiene 25 años y es la mayor de los hermanos Miranda, ambos con una innegable compromiso con el ambiente y el cuidado del planeta.  Estudió en el Instituto Tecnológico Universitario (ITU), de donde egresó como licenciada en Gestión de Negocios. Matías  tiene 23 y realizó sus estudios terciarios en la UBA (UNiversidad de Buenos Aires), y se diplomó como Técnico Superior en Gestión Ambiental.

Sobre los inicios del proyecto -ahora plasmado-, Matías comentó: “La idea era fusionar nuestras carreras, todo comenzó el año pasado, yo tenía que rendir una materia, y en ella había que generar un producto. Y en Alvear tenemos una planta de reciclaje de residuos -hay dos en la provincia, una en Alvear y otra en Maipú- y a través de las estadísticas vimos que el residuo que más se genera es el papel y el cartón, y se recupera dentro de la planta", rememoró Matías.

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El sentido y la dirección estaban marcados, sólo faltaba el producto: "Un día vimos a nuestra sobrina que estaba dibujando con un lápiz en una figura de cartón. Entonces se nos ocurrió hacer un lápiz de papel", relató orgulloso el alvearense, que agregó: "Sabíamos que había lápices de papel, pero los objetivos nuestros son distintos a los que se venden el mercado. Nuestro objetivo principal es generar un consumo responsable en la gente".

"Hay que pensar en qué estamos consumiendo, y en lo que pensamos que es basura, como el papel, que tiramos en la vía pública o tan fácilmente a la acequia, es un recurso vital, por ejemplo para generar un producto ecológico" "Hay que pensar en qué estamos consumiendo, y en lo que pensamos que es basura, como el papel, que tiramos en la vía pública o tan fácilmente a la acequia, es un recurso vital, por ejemplo para generar un producto ecológico"

Matías Miranda, emprendedor ecológico

Productos eco-artesanales

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Sobre cuál es la forma de trabajo, el menor explicó: "Hacemos el trabajo en etapas. En la etapa de secado no usamos ningún horno para eso, tenemos 360 días de sol al año, y hay que aprovechar las energías renovables para hacer un producto que acompañe el ambiente".

Respecto a la producción en sí, el especialista en gestión ambiental indicó que "por día hacemos más de 300 lápices que son eco-artesanales. Los hacemos de manera casera, en casa, en la misma mesa del comedor, y como no tenemos maquinaria lo hacemos en etapas", dijo.

Esas etapa mencionadas fueron enumeradas así: "El primer día  hacemos el cortado y desinfectado del papel. En el segundo paso se procede al pegado de la mina, y en el tercero llega el secado. La etapa final es la de empaquetado. De esta forma, en dos días y medio vos ya tenés la cantidad de lápices que necesitás", dijo.

Si bien el producto es nuevo y tiene un par de meses de salido a la luz, ya ha despertado mucha expectativa. "Lo estamos comercializando y lo vendemos a diez pesos, los hacemos por encargo, no tenemos un lugar propio dónde ofrecer los lápices. Ahora se usa mucho la venta por internet. Tenemos un pedido para la ciudad de Buenos Aires, también hay uno para La Plata, que son los primeros pedidos más lejanos que hemos tenido", confesó satisfecho el mendocino.

Los chicos y la conciencia del cuidado del ambiente

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Matías y Dagma tienen otro objetivo anexo, y es el de llevar conciencia ecológica a los chicos. "Una de nuestras principales metas es apuntar fuertemente con la educación. Para generar una cultura de hábitos en la persona hay que empezar a trabajar en la escuela. Así se puede generar un gran cambio", expuso el joven sureño.

Finalmente Matías cerró su charla mencionando su satisfacción con el trabajo que realizan. "La medida me la dan los chicos de las escuelas donde hablamos el reciclado y cuidado del ambiente y les presentamos los lápices. La mayoría nos piden que volvamos al otros día, "cuando tengamos plata para comprar un lápiz", nos dicen, y eso para nosotros es el mejor análisis de "marketing"", concluyó.