El acuerdo entre Macri y Jack Ma abre grandes chances para los vinos mendocinos, pero alerta: China nunca pasó de ser promesa

Alibaba... ¿Negocio perfecto o cuento chino?

Por UNO

La Argentina buscará capitalizar el alcance de la plataforma Alibaba, el mayor sitio de comercio electrónico de China, para avanzar sobre el mercado asiático. Ese es el objetivo del acuerdo comercial firmado por el Gobierno local con el empresario Jack Ma, que abre la posibilidad de que productos locales se comercialicen en esta plataforma.El acuerdo es visto por expertos y empresarios como una buena oportunidad para abrirse paso en un mercado muy complejo. Pero advierten que las barreras culturales y logísticas son todo un desafío, especialmente para las pymes.Posibilitará que las bodegas pequeñas y medianas eviten intermediaciones y costos que hoy elevan la barrera de entrada en ese mercado. Sin embargo, no se prevé un boom de ventas en el corto plazo. "El impacto no será inmediato ni explosivo, pero es un camino a seguir", dicen especialistas. Y agregan: "El acuerdo es importante", pero que debe ser considerado en su justa medida "sin sobre ni subestimarlo".Es que China no es cualquier mercado: si bien el consumo del vino ha cobrado popularidad, especialmente entre los millennials, desembarcar en esa nación no ha sido fácil para los bodegueros argentinos. Desde 2002, cuando se produjo el boom exportador, están tratando de ganar presencia en ese destino. Es por eso que el acuerdo entre el Gobierno argentino y Alibaba no pasó desapercibido. Tampoco, por supuesto, la presencia en nuestro país del carismático Jack Ma, fundador y CEO de Alibaba Group, el gigante del comercio electrónico."Hay que prestarle atención a los que hoy tienen menos de 30 años y a las mujeres", aconsejó, cosechando un caluroso aplauso. "Pasamos de una economía basada en los productos a otra basada en servicios y en la experiencia del usuario. Y son las mujeres las que más saben de esto, porque cuidan a sus hijos, sus esposos y sus hogares. En mi compañía, el 49% son mujeres y ellas ocupan el 30% de los cargos directivos", dijo.En cuanto al impacto que tendrán las nuevas tecnologías, Ma definió cinco sectores: "El primero, y lo siento mucho porque mis compatriotas aquí tienen muchos, son los supermercados. Por más grandes superficies, la mejor ubicación y precios competitivos, la gente compra cada vez más desde el móvil", sentenció.Ma confirmó que este acuerdo con Argentina "es un ensayo con algunos sectores puntuales, pero si nos va bien en junio volverá gente de mi equipo y buscaremos emprendedores y aliados para invertir en ellos e impulsarlos. Ese es nuestro estilo. Me voy con buenas expectativas, tuve una charla muy positiva con el presidente y noté que sus ministros están muy orientados al mercado y los negocios. Creo que Argentina va a estabilizar su economía pronto y seremos muy buenos socios". Llamado "el Steve Jobs asiático" o "el Jeff Bezos oriental", el empresario de 52 años cuenta con una fortuna estimada en casi U$S30.000 millones. En 1999 fundó Alibaba.com que hoy vale U$S264.000 millones y tiene 450 millones de clientes. El "Amazon oriental" cuenta con cerca de 1.000 millones de productos y es una de las 20 web más visitados a nivel mundial. En el gobierno de Macri, en tanto, sobra el optimismo, sustentado en que las compras de vino se dispararon en China. De hecho, ya se consumen 16 millones de hectolitros, casi la mitad que en EE.UU. uno de los mayores mercados a nivel mundial.Los funcionarios catalogan esta alianza como sumamente estratégica, ya que las ventas realizadas a través del canal on line explican cerca del 50% del comercio total vitivinícola en China. Mientras, en el siglo XX el consumo era marginal, en las última década se produjo un fuerte cambio cultural por el surgimiento de una clase media de 110 millones de individuos.Por la COVIAR, Ángel Leotta, celebró: "Es una plataforma novedosa y de gran potencialidad: el acuerdo genera mucha expectativa".Es verdad que las posibilidades que ahora se abren son muy grandes, pero también es cierto que este sector "la viene remando" en ese destino desde 2002, cuando se comenzó a gestar el salto exportador. O sea, ya transcurrieron 15 años y China nunca pasó de ser "promesa" para las bodegas locales.Según el Observatorio Vitivinícola, en 2016 los envíos totalizaron 5,6 millones de litros por apenas U$S23 millones. Esta última cifra -que está amesetada- fue menos del 3% de las exportaciones totales de este producto (U$S820 millones ese año).