Tener una huerta aromática en el jardín puede parecer complicado, pero en realidad es una tarea más sencilla de lo que parece. Las plantas aromáticas no solo embellecen el espacio, sino que también llenan el aire de fragancias naturales y son de gran utilidad para tener al alcance ingredientes frescos para la cocina.
Las plantas aromáticas decoran cualquier espacio del jardín, pero también ayudan a repeler insectos y aportan frescura en las recetas caseras. Hierbas como la albahaca o el romero realzan el sabor de los platillos, mientras que otras, como la menta o la manzanilla, tienen propiedades medicinales. Además, su variedad de formas y colores aportan un toque estético.
Consejos para crear tu propia huerta
Para crear una huerta aromática, elige un lugar soleado y usa un sustrato bien drenado. Si el suelo no es adecuado, las macetas o jardineras son una buena alternativa. Pon atención y riega solo cuando el sustrato esté seco, agrupando las plantas con necesidades similares de luz y agua. Recorta las hojas regularmente para fomentar un crecimiento sano.
Plantas aromáticas para una huerta
- Albahaca: es excelente para cultivar en tu huerta y luego cosechar sus hojas para condimentar salsas y ensaladas. Esta planta requiere sol y riego moderado, prefiere temperaturas moderadas de hasta 25°C, pero no tolera las heladas.
- Romero: esta hierba es ideal para aliñar carnes, panes y verduras. Esta planta necesita pleno sol y crece mejor en climas cálidos. No debe regarse en exceso, de hecho sólo necesita agua cada dos semanas o hasta que la tierra esté seca.
- Menta: otra opción para agregar a tu huerta aromática es la menta. Esta especie es perfecta para preparar infusiones, cócteles, licuados y cualquier bebida. Es de rápido crecimiento y necesita un riego regular y abundante, sobretodo en las épocas de calor.
- Tomillo: esta hierba versátil proviene de zonas cálidas, así que debe protegerse del frío. El tomillo puede añadirse en adobos para encurtir pepinos, tomates, calabacines y carnes.




