Hoy tiene 42 años, es padre de cuatro hijos, vive en pareja y trabaja en el Ministerio de Seguridad. Pero el viernes 3 de marzo del 2000, cuando era un muchacho de 21 y apenas comenzaba su carrera de agente penitenciario, Octavio Pérez se convirtió, de un momento para otro, en uno de los guardiacárceles secuestrados junto con civiles por un grupo de presos durante el motín vendimial en Boulogne Sur Mer.
Su imagen se hizo pública casi dos días después, el domingo 5, en horas de la siesta, con la foto publicada abajo en blanco y negro. Cuando Octavio Pérez era uno de los primeros liberados y las cámaras lo captaban escoltado por dos policías del Grupo de Resolución de Secuestros. Saludando con el brazo derecho en alto. Mírelo. La sonrisa tristona, mezcla de alivio y amargura. Sin sus anteojos, porque adentro se los habían destrozado. Agotado. A punto de desplomarse.
Pérez vuelve a ser noticia ahora, veinte años después de aquel gravísimo episodio que duró 47 horas y que puso en riesgo la Vendimia y la visita del entonces Presidente Fernando de la Rúa.
Noticia porque se cumplió el aniversario de número redondo de la revuelta y porque un fallo de la Segúnda Cámara del Trabajo le reconocen a él y a un grupo de compañeros de trabajo y de cautiverio, el derecho a cobrar una indemnización que deberán pagarles el Gobierno de Mendoza y la ART Provincia.
Pérez está disconforme con el fallo. Por la demora y por el dinero asignado: casi $4 millones para los 7 demandantes, según decidieron los jueces Jorge Gabutti, Julio Gómez (hijo del supremo Julio Gómez) y Flavia Baños.
Entiendo que parte de la demora de 20 años para tener una sentencia es culpa del abogado que pusimos primero -dice-. Porque no planteó algunas inconstitucionalidades, entonces nos tomaron como base salarial el sueldo de $800 que teníamos en esa época. El otro problema es que reclamamos $200.000 de la época y nos dieron $30.000 con los intereses y en el fallo no dicen porqué, no dicen nada, y el segundo abogado no presentó aclaratoria.
¿La cantidad asignada le parece justa?
El juez nos dio $500.000 a cada uno: una mugre. El juez, que cobra $500.000 por mes, dispone que mi discapacidad mental del 26%, que es permanente y definitiva, equivale a un sueldo suyo, siendo que yo estuve como rehen durante 43 horas y casi me mataron y me gatillaron. Todos saben lo que pasamos ahí adentro.


