Tony Oliver, guionista principal de "Mighty Morphin Power Rangers", admitió en un reciente documental que fue un error asignar el papel del Ranger Negro a un actor afroamericano y el papel de la Ranger Amarilla a una actriz asiática. La serie, que comenzó a transmitirse en agosto de 1993 por Fox Kids, presentó a Walter Emanuel Jones como Zack Taylor (el primer Ranger Negro) y a Thuy Trang como Trini Kwan (la primera Ranger Amarilla).
Era la serie favorita de los niños en los 90s, pero ahora sus escritores reconocen que era racista
La popular serie "Power Rangers", que cautivó a millones de niños en todo el mundo durante la década de 1990, enfrenta críticas retrospectivas
Durante una entrevista para la nueva producción "Hollywood Demons" de Investigation Discovery, Oliver reveló que "ninguno de nosotros pensó en estereotipos" cuando se tomaron estas decisiones de casting. Por este motivo, el programa se emitió durante dos temporadas completas con "el personaje negro como el Ranger Negro y el personaje asiático como la Ranger Amarilla", perpetuando involuntariamente estos estereotipos racistas.
El reconocimiento tardío del problema
Según explicó Oliver a a revista especializada Entertainment Weekly, la problemática del casting pasó desapercibida hasta que "mi asistente lo señaló en una reunión". El guionista calificó esta situación como "un gran error" en la serie, mostrando arrepentimiento por no haber identificado antes estas connotaciones.
Filmaciones de detrás de cámaras revelaron que el elenco de la serie era consciente de los estereotipos. En una grabación hecha por uno de los coordinadores de acrobacias, se escucha a Jones decir: "Me llamo Walter Jones, interpreto a Zack. Soy negro y interpreto al Ranger Negro, imagínense".
Racismo no intencional se atribuyó al contexto cultural de los creadores. Shuki Levy, cocreador de la serie, explicó anteriormente a Complex que el casting de Jones y Trang "no fue intencional en absoluto". Levy aclaró que tanto él como Haim Saban eran nuevos en Estados Unidos y "no crecimos en el mismo entorno que existe en América con respecto al color de piel".
Las decisiones de casting respondieron inicialmente a características de personalidad. Oliver señaló que el Ranger Negro "parecía tener el swagger del grupo" mientras que la Ranger Amarilla era "la pacífica, quien tiende a ser la conciencia del grupo", y buscaron actores que encajaran con estas cualidades sin considerar las implicaciones racistas.
El impacto cultural de Power Rangers
A pesar de estas controversias, la serie marcó un hito en la programación infantil de los 90s. Con su mezcla de acción, valores positivos y personajes diversos, Power Rangers conquistó las pantallas de televisión en numerosos países.
La influencia de la serie trascendió fronteras y generaciones, convirtiéndose en una franquicia global que continúa hasta la actualidad. Juguetes, películas y nuevas versiones de la serie mantuvieron vivo el legado de estos superhéroes multicolores a lo largo de las décadas.
Estas revelaciones recientes se suman a un creciente examen retrospectivo de los medios de entretenimiento de décadas pasadas, donde contenidos considerados aceptables en su momento son ahora analizados con una perspectiva más consciente sobre representación y racismo en la cultura popular.
La historia de Power Rangers demuestra cómo incluso las producciones con buenas intenciones pueden perpetuar estereotipos dañinos cuando falta una comprensión profunda de las implicaciones culturales. Este caso ejemplifica la evolución en la sensibilidad social respecto a la representación en medios y racismo, especialmente en contenidos dirigidos al público infantil.





