El matambre vacuno es una pieza estelar en la parrilla argentina: fino, sabroso y perfecto para hacer a la pizza o al libro. Sin embargo, su principal desafío es que no salga duro, como un chiche. Para que quede tierno, hay una receta que no falla y todos deberían realizarla.
El matambre, al ser un músculo subcutáneo que sostiene gran parte del peso del animal, suele presentar una alta concentración de tejido conectivo y fibras duras que, si no se tratan adecuadamente, pueden convertir una tira de carne dorada en una suela imposible de masticar.
Para evitar decepciones al momento de cortar la primera lonja de matambre hecho en la parrilla, existen dos métodos infalibles de tiernizado: el camino clásico y tradicional de la leche, y un secreto biológico tan efectivo como poco conocido en las churrasqueras: el uso del ananá.
Receta de matambre a la parrilla tiernizado
Aunque suena a una combinación exótica o más propia de la cocina agridulce, aplicar puré de ananá sobre el matambre no busca cambiar radicalmente su sabor, sino modificar la estructura molecular de la carne.
El ananá fresco contiene una enzima proteolítica llamada bromelina. Esta sustancia actúa rompiendo los enlaces de las proteínas y descomponiendo las duras fibras musculares y el colágeno en cuestión de minutos.
Así se aplica:
- Licuar unos trozos de ananá fresco (debe ser natural, ya que el ananá en lata pierde la enzima activa por el proceso de pasteurización).
- Cubrir ambas caras del matambre con el puré de ananá.
- Dejar actuar el puré entre 20 y 30 minutos como máximo. Debido a la potencia de la bromelina, si se deja macerando más de media hora, la enzima trabajará de más y transformará la capa exterior de la carne en una pasta sobrecocida.
- Retirar el exceso de puré con papel de cocina antes de llevar el matambre a la parrilla.
Alternativa clásica para ablandar el matambre
Si preferís ir por la receta tradicional que se transmite de generación en generación, la leche entera sigue siendo la gran aliada para lograr la mejor carne tierna en el asado.
El ácido láctico presente en el lácteo actúa ablandando progresivamente los tejidos sin alterar la estructura celular de forma drástica, aportando además una cuota extra de humedad que evita que el matambre se seque ante el calor directo de la parrilla.
Así se aplica:
- Colocar el matambre en una fuente profunda o recipiente amplio.
- Cubrir por completo con leche entera (podés sumar dientes de ajo machacados, pimienta en grano, orégano y hojas de laurel).
- Llevar la fuente a la heladera durante un mínimo de 4 a 6 horas (lo ideal es dejarlo de un día para el otro).
- Al retirar, escurrir el exceso de líquido sin lavar la carne y llevar directamente a la parrilla bien caliente.
En pocas palabras
- Matambre: Carne estelar de la parrilla argentina con desafío de ternura.
- Métodos de tiernizado: Se recomiendan el uso de ananá fresco (por la enzima bromelina) o leche entera.
- Recomendación: Ambos métodos, aplicados correctamente, aseguran una carne blanda y sabrosa para el asado.



