El pan casero tiene ese encanto de las recetas hechas en casa: el aroma que sale del horno, la miga esponjosa y la costumbre de cortarlo todavía tibio. En la mesa argentina nunca falta, y menos si es elaborado por la abuela. Este manjar acompaña pastas con tuco, carnes, se convierte en tostadas para el desayuno o en sándwiches para cualquier momento del día.
Y si con los días se endurece, nada se tira: puede transformarse en budín de pan o en pan rallado. Pero hay un secreto: para que quede bien aireado y con ese sabor tan característico, se debe usar levadura.
Preparar pan casero con levadura permite lograr una masa suave, esponjosa y con un aroma irresistible que inunda la cocina, y la casa entera. Lo mejor es que es una de esas recetas simples de hacer, con pocos ingredientes que casi siempre están en casa.
Cómo conservar el pan casero para que dure más tiempo
El pan casero se conserva mejor en un lugar fresco y seco. Lo ideal es guardarlo envuelto en una bolsa de tela o de papel, o dentro de una panera cubierta con una servilleta de tela. Así se mantendrá protegido sin perder su textura esponjosa.
Lejos de lo que se cree, no conviene guardar el pan casero con levadura en la heladera, porque el frío acelera el proceso de endurecimiento y puede resecarlo más rápido.
Si quieres que dure más tiempo, una buena opción es freezarlo. Para eso, puedes cortarlo en rebanadas y guardarlo en bolsas para congelar o envuelto en papel film.
A la hora de consumirlo, debes sacarlo del freezer y dejarlo a temperatura ambiente. También puedes calentarlo unos minutos en el horno o usar la función de descongelado del microondas para que quede con una textura y aroma irresistibles.
Receta de pan casero con levadura
Ingredientes:
- 500 g de harina de trigo
- 15 g de levadura fresca
- 10 g de sal
- 10 g de azúcar
- 45 ml de aceite de oliva
- 325 ml de agua a temperatura ambiente
Cómo preparar la receta de pan casero con levadura
- Para comenzar, en un recipiente grande, coloca el agua a temperatura ambiente, la levadura y el azúcar. Une bien todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea. Conserva.
- A continuación, suma la mitad de la harina y todo el aceite, evitando que queden grumos. Tapa la preparación con un repasador y deja reposar por 20 minutos a temperatura ambiente.
- Después, suma el resto de la harina y la sal. Revuelve hasta conseguir una masa consistente.
- Espolvorea harina en la mesada y amasa la preparación. Forma un bollo y llévalo a una fuente untada con aceite o harina y realiza unos cortes con cuchillo en la parte superior
- Finalmente, hornea el pan casero por 45 minutos a 200°C. Retira cuando la corteza quede dorada y disfruta.






