En el universo de la cocina casera, pocos platos logran el equilibrio perfecto entre lo gourmet y lo sencillo como el pollo al verdeo. Esta receta es el caballito de batalla de quienes buscan lucirse sin pasar horas frente a las hornallas, con un sabor único y espectacular.
La clave de su éxito de la receta reside en una combinación infalible: la frescura de la cebolla de verdeo y el perfume de un buen vino blanco.
Preparar un pollo al verdeo que no quede seco y que mantenga una salsa sedosa tiene su técnica, pero no requiere de habilidades de chef internacional.
Aquí te contamos cómo lograrlo con solo siete ingredientes claves.
Receta de pollo al verdeo, ingredientes
Para que este plato brille, la calidad de la materia prima es fundamental. Vas a necesitar para la receta:
- Pechugas de pollo: cortadas en cubos o tiras para una cocción rápida.
- Cebolla de verdeo: la estrella del plato (usaremos tanto la parte blanca como la verde).
- Vino blanco: clave para desglasar y aportar acidez.
- Crema de leche: para la untuosidad característica.
- Ajo: un diente picado para dar profundidad de sabor.
- Caldo de verduras: para mantener la humedad.
- Condimentos: sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Receta de pollo al verdeo, paso a paso
- El sellado es todo: en una sartén bien caliente con un chorrito de aceite, dorá los cubos de pollo. No los cocines del todo, solo buscalos "arrebatar" para que los jugos queden dentro. Retirá y reservá.
- El sofrito: en la misma sartén (donde quedó el sabor del pollo), salteá la parte blanca de la cebolla de verdeo picada junto al ajo.
- El desglasado: acá entra el vino blanco. Verté una copa y dejá que el alcohol se evapore. Este paso es el que levanta todo el sabor pegado en el fondo de la sartén.
- La unión: reincorporá el pollo, agregá un chorrito de caldo y cociná por unos minutos. Por último, sumá la crema de leche y la parte verde de la cebolla de verdeo.
- El toque final: condimentá y dejá reducir la salsa hasta que tenga la consistencia deseada.
Tip de Diario UNO: acompañá esta receta con unas papas noisette o un puré de papas bien cremoso para aprovechar hasta la última gota de la salsa al verdeo.




