Habrá visto usted, lectora/or, que hay ciertos sabihondos de la comunicación política que aseguran que los candidatos que triunfan en una elección son los que logran "conectar con el espíritu del momento", una especie de "energía" que se concentra en los anhelos de la ciudadanía.
Vaya uno a saber específicamente qué es eso, pero suena joya. Por ejemplo, los aludidos teóricos juran que si aparece dicho clic con los ciudadanos, el postulante y sus ideas toman un impulso inesperado.
Tratemos de trasladar esa idea a Mendoza donde ya hubo el primer domingo de septiembre elecciones en cuatro municipios gestionados por el peronismo. En tres de esas comunas volvieron a ganar los mismos peronistas que ya estaban. El menos ambicioso iba por la tercera gestión consecutiva. Es que la teta, tira.
El apellido
¿Cuánto dura "el espìritu del momento? Por ejemplo, en Lavalle Roberto Righi logró su quinto mandato consecutivo. ¿Puede durar 20 años el espíritu del momento? ¿Hay momentos de 20 años? Parece que sí.
Veamos, si no, otro ejemplo, el de San Rafael, donde Emir Félix obtuvo la tercera gestión consecutiva luego de que su hermano Omar Félix también fuera reelecto. Cuesta creer que la familia Félix haya logrado concentrar durante tal cantidad de años "el espíritu del momento".
Lástima que los Félix nunca hayan logrado "exportar" a la escena provincial esa cantidad de "espíritu" sureño.
Ponete los lentes
Salgamos de los territorios del interior y vamos mejor a la provincia completa, donde el 29 de este septiembre votaremos al gobernador que sucederá a Alfredo Cornejo. Tal vez ahí veamos mejor el espíritu en cuestión.
Y aquí abro un paréntesis para dar una opinión muy personal en la que creo firmemente. Nuestro provincia y su Constitución fueron precursoras en eso de captar el "espíritu del momento". Fruto de eso es que aquí no hay reelección de gobernador, lo cual para mi es una gema institucional. Cierro paréntesis y sigo.
De los cuatro candidatos que quedaron habilitados por las PASO provinciales para la gobernación, sólo hay dos, el oficialista Rodolfo Suarez, y la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, que tienen las mayores chances para mostrarnos el espíritu. Así lo marcaron las PASO con esa porfiada frialdad que tienen los números.
A los otros dos, el "protector" José Luis Ramón y la izquierdista Noelia Barbeito, hay que pedirles que no se desvistan.
Resumí, pibe
¿Quién sería para usted el candidato/a que está en condiciones de traducir "el espíritu del momento"? Cositas mías, podrá decirme usted, sin dejar de aclararme que para eso está el voto.
Ante tal panorama doy un paso al frente y tiro un esbozo.
En Mendoza hay un "espíritu del momento" que, paradójicamente, es vitalicio: el mendocino medio busca diferenciarse del resto de las provincias. Es solidario y se siente argentino como el que más, pero practica un federalismo del carácter.
El mendocino medio respeta la institucionalidad presidencial pero ese mismo respeto reclama para la institucionalidad del gobernador. Por eso rechaza que las decisiones que se deben tomar en Mendoza se decidan en la Casa Rosada.
El mendocino medio ha macerado una sabia combinación de progresista y conservador. Tiene sentido de la oportunidad y suele dar propulsión con su voto tanto a lo que hay que cambiar como a lo que es necesario conservar. No es moco de pavo congeniar ambas cosas.
El mendocino medio no es afecto a ningún proyecto autoritario, pero tiene en claro que el Estado no puede estar ausente en áreas claves y que, por el contrario, debe hacer de la gestión gubernativa un compendio de eficiencia, sin olvidar que es la iniciativa privada el motor para generar la mayor cantidad de empleo y riqueza.
La pulsación social está ahí esperando que le tomemos la temperatura. Suarez y Sagasti son ahora los expertos en energía y espíritu que nos darán la respuesta.


