Concluye este domingo la primera misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), necesaria para negociar un acuerdo que le permita a la Argentina refinanciar cerca de US$ 45.000 millones de dólares de deuda que vencen en los próximos dos años.
Encabezada por la directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack; y el jefe de misión para Argentina, Luis Cubeddu, finalizará un día antes del inicio del encuentro anual del FMI y el Banco Mundial, cuyo foco estará puesto en la recuperación de la economía ante la pandemia.
En los cinco días de trabajo, los enviados del FMI analizaron las cuentas públicas, las demandas del sector privado y el dañado entramado social tras varios años de caída de la actividad económica y el efecto de la actual pandemia; y escucharon a miembros de la oposición, sectores económicos y la sociedad civil.
Consensuado
Durante la semana, el presidente Alberto Fernández y la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, marcaron la tónica de las negociaciones para alcanzar un acuerdo sin un pedido explícito de ajuste de gasto, que le permita a la Argentina una recuperación económica con más empleo y disminución de la pobreza.
"Queremos ser parte de una solución duradera a lo que ha sido durante tanto tiempo ciclos de auge y caída en Argentina; y vamos con la mente abierta a buscar la manera de llegar a ese punto en que Argentina sea sólida, estable y próspera", expresó la titular del FMI a CNN en Español.
Georgieva agregó que no venían con la idea de "bueno, veamos cómo podemos ajustar aún más el gasto", en el contexto actual de la realidad argentina. Frente a esto, Fernández dijo:
Al encabezar un acto de entrega de viviendas del programa Procrear, el Presidente volvió a reiterar este viernes que el Gobierno está "dispuesto a renegociar cualquier cosa pero sin postergar a los argentinos", sin apelar al programa de ajuste fiscal y social.
Al respecto, trascendió que, en las sucesivas reuniones, se desprende el interés del FMI por abordar cuáles serían las condiciones más adecuadas para impulsar el desarrollo productivo, las exportaciones y la generación de empleo para hacer una economía más sustentable que pueda afrontar los pagos de la deuda.
Con matices, ese fue el tono que los enviados -a los que se sumó el representante permanente del FMI en la Argentina, Trevor Alleyne- escucharon en las reuniones que mantuvieron esta semana con los directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT), entre otros interlocutores.
En el caso de los dirigentes de la UIA, encabezados por su presidente Miguel Acevedo, se abordaron los ejes vinculados a la inversión productiva, la competitividad integral, la productividad, la infraestructura, la formalización progresiva de la economía, la creación de empresas y el nuevo ecosistema laboral pospandemia.
Se destacó "la necesidad de mejorar el perfil exportador del país a través de un sistema tributario que potencie la agregación de valor y los activos productivos en materia de industria, agro, servicios, energía y minería".
Algo similar escucharon el viernes en el encuentro que mantuvieron con los miembros de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), con quienes dialogaron sobre la "necesidad de mejorar el clima de negocios e inversiones que hoy no hay" y el rol del Consejo Agroindustrial para promoverlo.
Desde el sector sindical, la conducción de la CGT rechazó la implementación de reformas estructurales laborales, reducción de jubilaciones y empleos públicos, y planteó mediante un documento que "la deuda no puede pagarse a expensas del sacrificio y la pobreza de los trabajadores".



