Cómo serían las nuevas restricciones para ir a unos 300 bares de Ciudad

Luego de que el Gobierno Nacional restringiera con un DNU las reuniones sociales en todo el país por el avance del coronavirus, en Mendoza el gobernador Rodolfo Suarez -tras consultar a los intendentes del Gran Mendoza- define qué restricciones sumará con el fin de bajar la ola de contagios en la provincia.

Te puede interesar: Cómo sigue la cuarentena: estas son las restricciones que anunciaría Suarez para Mendoza

En la mira está el aumento de casos que se registró entre los jóvenes mendocinos, sobretodo en la franja etaria que va de los 20 a los 40 años, y por eso una de las restricciones apunta a los bares en los que estos jóvenes suelen reunirse, no siempre respetando los protocolos preventivos.

Si bien en la mesa de discusión estuvo cerrar los bares por 15 días, la alternativa que tuvo más aceptación entre los intendentes fue restringir aún más el nivel de ocupación, que hoy es del 50%, y la cantidad de personas permitidas por mesa, que en la actualidad tiene un límite de 6 comensales. "Mas que el cierre de un lugar habría que restringir la actividad, que la ocupación sea menor y se permitan sólo 4 personas por mesa", soltó un jefe comunal del Gran Mendoza.

La primer dificultad con la que se enfrentarían los intendentes para aplicar un cierre de bares, es que en la mayoría de los casos esos negocios tienen la habilitación comercial para funcionar como bar, pero también como restorán o parrilla.

"En Ciudad por ejemplo no tenemos bares puros, si hay unos 300 locales que son bares y también restoranes, por eso la alternativa de restringir la actividad y controlar que se cumpla parece más viable. Lo que vemos es que en los bares hay menos rotación de clientes que en un restorán, los jóvenes en general van a un bar, se quedan 3 horas tomando algo y en ese lapso están sin tapabocas, muchos no respetan el distanciamiento social y eso puede ser propicio para que se den contagios", analizó el intendente citadino, Ulpiano Suarez.

Una situación similar se da en Godoy Cruz, en donde solo hay 35 locales que tienen como actividad principal la de un bar, pero también están habilitados como restorán o sanguchería.

"Hay que definir la delgada línea de qué se tendrá en cuenta para limitar el acceso a estos lugares, la ocupación puede ser un factor más controlable. Después será también decisión de los propietarios si se mantienen abiertos o no, esto es si con una ocupación tan limitada les convine abrir o si le cierra la ecuación de lo que le cuesta abrir el negocio frente a lo que va a facturar con ese nivel de ocupación", admitieron desde la comuna godoycruceña.

Locales de comidas rápida podrían pedir reservas

Con la frase latente de "hecha la ley, hecha la trampa", en el Gobierno también analizan qué podría pasar con los jóvenes si se avanza con restricciones en los bares y una de las posibilidades es que ese grupo de clientes se vuelque a los locales de comidas rápidas.

Por eso también analizan que en esos negocios se comience a pedir reservas y se hagan firmar las declaraciones juradas que hoy se exigen en los restoranes y bares.