La peronista Anabel Fernández Sagasti y la radical Mariana Juri fueron los arquetipos de dos posturas opuestas frente a los debates calientes que se suscitaron en el Senado y que dejaron en una situación incómoda al gobierno de Javier Milei, que ya anticipó que vetará algunas de las decisiones legislativas que se tomaron este jueves.
Juri optó por un tono mesurado que -casualidad o no- sintoniza bien con el interés que pueden tener tanto desde Nación como desde el oficialismo provincial para continuar negociando una posible alianza electoral entre Cambia Mendoza y La Libertad Avanza de cara a las legislativas.
En efecto, durante la mañana trascendió que había existido una reunión de gobernadores de lo que fue Juntos por el Cambio donde se había decidido no quemar las naves y postergar algunas discusiones del Congreso en pos de continuar el diálogo.
La justificación de Mariana Juri
"No podemos seguir normalizando las cosas que no son reglamentarias ni buenas para el país; porque si no, parece que venimos a este recinto para ver quién le va a ganar a quién. Y así vamos a terminar en una sesión judicializada", arremetió Juri durante un tramo en el que apeló a cuestiones formales para no tratar los temas que pretendían discutirse sobre tablas, es decir, sin pasar por comisión.
"A ustedes les parece que este Senado puede pretender tratar sobre tablas y sin haber pasado por las comisiones proyectos de la envergadura que vamos a tratar? -continuó Juri- (...) No: deben ir a comisiones constituidas legalmente, formalmente y como corresponde. Debemos intentar volver a la normalidad, porque esto lo único que va a hacer es que los argentinos no encuentren una sola solución de todos los temas que se han planteado. Por eso voy a proponer un emplazamiento a las comisiones para que desarrollen estos puntos o un cuarto intermedio para que los proyectos sean tratados en su momento con total responsabilidad".
La defensa de Anabel Fernández Sagasti
Anabel Fernández Sagasti (PJ) fue enfática en su apoyo al aumento para los jubilados y la emergencia en discapacidad. "Algunos personajes destiñen el espíritu de este cuerpo -remarcó-. Después de dirimir las cuestiones reglamentarias, hemos empezado a tratar los temas que preocupan a la gente".
Y continuó: "La mayoría de los senadores entendemos que hay una emergencia moral, de valores, en este tema específicamente (en referencia a discapacidad). Podemos disentir desde el punto de vista ideológico, pero para estar acá necesitamos un mínimo de empatía, porque si no sentimos empatía con ese millón 500 mil personas que tienen algún tipo de discapacidad y necesitan ayuda del Estado, si no nos damos cuenta de que se trata de un tema de derechos, de derecho internacional incluso, estamos errados".
"No nos vamos a perdonar que en el futuro esta época sea definida por la crueldad. Yo no quiero ser parte de esa historia, quiero estar en la otra parte, para que generemos una Argentina más vivible, sobre todo para aquellos que necesitan de la asistencia del Estado", cerró Sagasti, entre aplausos de los propios y cuestionamientos del oficialismo.
Qué pasó con el tercer senador por Mendoza
El tercer senador por Mendoza, el exgobernador Rodolfo Suarez (UCR), se ausentó del Congreso por estar de viaje sin goce de haberes, según él mismo informó a la prensa.
De esta forma, Suarez se eximió de opinar e intervenir sobre estos temas, a la espera de novedades en los próximos días. Entre tanto, el plazo del gobernador Alfredo Cornejo y de los libertarios para abrochar o no un acuerdo electoral entra en su fase decisiva.
De todos modos, fue un día complicado para el gobierno nacional. Con peronistas, una porción de radicales y algunos dialoguistas que se rebelaron se aprobó el aumento en las jubilaciones, la emergencia en discapacidad y la moratoria previsional. El gobierno Milei ya anticipó que podría vetar esas decisiones: sobre el incremento de los jubilados el veto ya sería un hecho.






