ver más

Perdone, ¿a cuál Suarez le pasamos el recado?

Editado por Manuel De Paz
mdepaz.2015@gmail.com

¿Cuál de los Suarez será el "cheto de mierda" al que cuestionan desde esta pintada recién depuesta sobre una pared reluciente de blancura, en España casi avenida Colón, de Ciudad?

Si el destinatario es el gobernador Rodolfo Rodi Suarez, es una cosa. Tiene, diríamos, una entidad y una lectura más abarcativa. Está dirigida a un público más vasto: todos los ciudadanos de la provincia.

Si, en cambio, el aludido es el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, el insulto sugiere ser más acotado en cuanto a repercusión política. Y territorial, como les gusta decir a los militantes.

Otra lectura menos formal, más centrada en la etiqueta del atuendo, diría que si el dardo es para el mandatario provincial sería, digamos, una puteada "para salir". En cambio, pasaría a ser más de entrecasa si es para Ulpiano. 

Un observador economicista nos plantearía que putear a los dos, por las dudas, sería una buena forma de achicar costos, en particular si tenemos en cuenta que ambos obtuvieron sus cargos por más del 50% de los votos

¡Oia! hay un avance

Comparado con el Gato con que mentaban a Macri y el Yegua que recibía Cristina, vamos avanzando. Este "cheto de mierda" guarda rasgos más vinculados con la humanidad que con animalidad. 

Por el fuerte resentimiento que se cuela en esas cuatro palabras de la pintada, yo diría que la flecha es para Rodolfo, sobre todo para el Rodolfo que intentó dotar a la provincia de una nueva ley minera.

No es lo mismo cheto, que cheto de mierda. El cheto a secas es una categoría sociológica que suele guardar una cuota de humor, es más para joder. El cheto de mierda es otra cosa. Supone a una mala persona.

Cuando alguien quiere ser muy agresivo y descalificador habla de "esos negros de mierda". ¿Vio que prácticamente no hay blancos de mierda en el repertorio de insultos?  El blanco da más para hijo de puta o para culiado. 

Hago lo que se me canta

Estas pintadas aparecieron en estos días luego de que varias manifestaciones coparan la Ciudad pidiendo la apertura de  paritarias. ¿Es Rodolfo entonces, como decíamos, el Cheto maldito?

La dirigencia de buena parte de esas marchas intentó pasarse por la entrepierna el Código de Convivencia municipal y la ley provincial que prohíbe los cortes de calles, las que permiten, no obstante, marchar por las veredas respetando los semáforos en las esquinas.

Y cortaron, de prepo, nada menos que Garibladi y San Martín. A las pocas horas estaban saliendo las multas para los titulares de los gremios que habían desoído la advertencia legal.

Dentro de la ley, todo; fuera  de la ley, nada, repetía Perón cuando le convenía.

Hablar de "chetos" y de "grasas" es propio de quienes usan sus pertenencias a tribus urbanas o sociales para descalificar. Y esos adjetivos suelen estar dichos desde el resentimiento o la creencia de superioridad.

Para Mónica Porporatto, la palabra cheto ha ido mutando para ahora nombrar a todo aquel que no pertenece a la cultura marginal

Y como los Suarez no dan el physique du rol de marginales esclarecidos, pasan a ser ipso pucho "los chetos de mierda" a los que alude la pintada con la que le enchastraron  la pared al emprendedor dueño de la confiteria de España y Colón, que quiso hermosearla.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados