La crisis de la Justicia

Mario Adaro impulsa que la presidencia de la Corte sea rotativa entre los 7 supremos

El supremo Mario Adaro lanzó este miércoles un desafío hacia adentro del Poder Judicial pero también hacia el resto del poder político de Mendoza, incluido el Poder Ejecutivo: hay que "modernizar" la Suprema Corte de Justicia y su funcionamiento porque en las últimas semanas quedó demostrado "que el modelo vigente está en crisis".

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El palmirense enumera conológicamente tres episodios que encendieron la luz roja, que denota la necesidad de cambiar urgentemente: los ecos negativos de la reelección de Jorge Nanclares como presidente hasta 2021, la rebelión de los jueces civilistas por la acordada de traslado de personal -con marcha atrás incluida- y el escándalo público por los sueldos de los equiparados a magistrados que cumplen tareas administrativas y no jurisdiccionales, lo que activó reformas desde el Ejecutivo.

"No es bueno quedarse sólo con la eliminación del histórico sistema de los sueldos equiparados a magistrados, que es lo único que había en ese momento. Hay que profundizar las reformas hechas para alcanzar mayor eficiencia" "No es bueno quedarse sólo con la eliminación del histórico sistema de los sueldos equiparados a magistrados, que es lo único que había en ese momento. Hay que profundizar las reformas hechas para alcanzar mayor eficiencia"

Mario Adaro, ministro de la Suprema Corte de Justicia

El llamamiento a los tres poderes públicos apunta a analizar algunas modificaciones aplicables a futuro.

Según Adaro, podrían ser algunas de  éstas: que la presidencia de la Corte sea ejercida en forma rotativa por los siete supremos, ya que hasta hoy recae en el supremo elegido por el voto de sus pares; que los jueces sean sometidos a controles psicofísicos a partir de cierta edad para garantizar que los magistrados que toman decisiones están en condiciones saludables más allá de la edad cronológica y que las decisiones sensibles para el funcionamiento de la Justicia sean tomadas por todos los miembros de la Corte (en plenario) más allá de que la ejecución correrá por cuenta de los tres supremos de la Sala Tercera.

Un claro ejemplo de que este consenso puede llevarse a la práctica es la acordada 29.497 del 10 de marzo. Con las firmas al pie de 6 de los 7 supremos, dejó sin efecto la pieza 29.489, a la que Nanclares bautizó "la acordada de la discordia" y que disponía el traslado de personal con el aval de solo tres de los siete supremos.

Sin decirlo expresamente, Adaro se refirió elípticamente al plan de Rodolfo Suarez de rebajar los sueldos de los judiciales equiparados a magistrados que no hagan tareas de jueces, como los que hacen trabajos administrativos.

"Si el tema es ver más el bosque que el árbol y eliminar el regimen salarial para inventar otro, okey, me parece bien, pero podríamos pensar en modificar para hacer más eficiente la Corte ya que han ocurrido estas dos o tres crisis" "Si el tema es ver más el bosque que el árbol y eliminar el regimen salarial para inventar otro, okey, me parece bien, pero podríamos pensar en modificar para hacer más eficiente la Corte ya que han ocurrido estas dos o tres crisis"

Mario Adaro, ministro de la Suprema Corte


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