Pandemia

Malestar en la Iglesia por las restricciones en las misas

El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, cuestionó la nuevas restricciones en las misas, en las que se autoriza a participar a sólo 10 personas

El retroceso en la restricciones para las misas y celebraciones religiosas no ha caído bien en las autoridades de los distintos credos. Quien se expresó ahora es el Arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, máximo responsable de la Iglesia Católica local.

En una nota con Radio Nihuil contó que las celebraciones se convirtieron en casi quirúrgicas para cumplir con los protocolos y lamentó que aún no hubo nuevo diálogo con el Gobierno.

"Naturalmente las restricciones influyen mucho. De 30 personas bajar a 10 ha sido un cambio grande y difícil de administrar. La buena voluntad de la gente, la comprensión, el cuidado y también la posibilidad de las misas televisadas nos acercan a muchísimo hogares. Pero sí, lo sentimos. Fue un impacto muy grande", contó Colombo.

También dijo el Arzobispo: "Nosotros, con todas las precauciones y el modo ordenado de las parroquias hemos logrado que se haga todo con la máxima seguridad. No nos hablamos cercanamente, entregamos la comunión en la mano previo lavado con alcohol en gel del ministro y de los fieles. Las celebraciones son casi quirúrgicas. No estábamos acostumbrados pero por el bien común lo cumplimos".

Y sobre las nuevas restricciones, Monseñor Colombo explicó: "No hemos tenido diálogo con el Gobierno. La última vez fue el 12 de junio cuando estuvimos con todos los credos. Propusimos una mesa para ir chequeando y proponiendo mejoras a los protocolos iniciales. Las cosas no mejoraron, es cierto, pero sí hicimos todo lo posible para responder a las exigencias".

Sobre este mismo concepto, el religioso agregó: "Tenemos templos enormes, como Jesuitas y con 30 personas se pierden un montón de bancos. Propusimos ocupar un 25% de la capacidad algo que se ha tenido en cuenta para otras actividades pero no para las iglesias. Nosotros tenemos personas en un banco largo con gente en las dos puntas. Y resulta que en un barcito -dhico con todo respeto- hay 4 personas sentadas mirándose las caras y comiendo sin barbijo".

Finalmente aseveró: "Nuestra actividad tiene elementos de seguridad fuertes que ofrecen garantías de respeto de las restricciones".