La senadora Anabel Fernández Sagasti, parte del oficialismo que votó en contra del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), desestimó que con la negativa se debilitara al presidente Alberto Fernández y apuntó que "la lealtad -que pregona el peronismo- no es obsecuencia" por lo que "hay que decir cuando tu propio gobierno se esté equivocando".
"Lealtad no es obsecuencia", afirmó Fernández Sagasti tras votar en contra el acuerdo con el FMI
De esta manera señaló que consideró un error este acuerdo con el FMI y puntualizó que se podría haber seguido negociando. De todas maneras, ya con el pacto aprobado y promulgado, lo que el Gobierno nacional debe procurar a partir de ahora es encontrar la manera de cumplir con el mismo y hacer que las economías familiares repunten.
En diálogo con radio Nihuil, tal como lo hizo en el documento en el que parte del Frente de Todos argumentó su voto en contra, expresó que "la gente la viene pasando mal, el tema de la inflación es importante y las políticas que impone el FMI no van a mejorar la situación de ninguna manera".
El mensaje del kirchnerismo encerrado en el no al FMI
Como referente de La Cámpora, Anabel Fernández Sagasti recordó ser "socios fundadores del Frente de Todos" y que, como parte, lo que buscan es resolver los problemas de la gente: "Ese tiene que ser el foco de la unidad".
Su voto (y el de otros 12 senadores) en contra no significa un desplante al Presidente, según expresó, pero sí que piensa que se está equivocando.
"Lealtad no es obsecuencia, hay que decir cuando tu propio gobierno se puede estar equivocando", dijo y recordó que Alfredo Cornejo, presidente de la Unión Cívica Radical en el momento de la toma de la deuda, "dijo que en privado se opuso al préstamo pero no hizo nada para evitarlo".
"Cuando entienda que el Presidente se equivoca se lo voy a decir", expresó así como también reconoció medias acertadas como los beneficios de jubilación para las mujeres, el IFE o el Previaje. E insistió: "Lealtad no es obediencia".
El plan económico de ahora en más
"Creemos que ahora hay que discutir cómo hacemos para que la peor carga no recaiga sobre los argentinos", apuntó.
"El crédito va a estar muy caro para el consumo, para los productores, para las pymes y para todo aquel que quiera invertir. Las tasas estarán por encima del 60% y ahora hay que discutir qué vamos a hacer ¿subsidiar las tasas o desalentar las inversiones?", ejemplificó entre las dificultades que se avecinan para el Gobierno.
E insistió en que el quid de la cuestión estará en resolver "cómo vamos a hacer para cumplir pero que a la vez la economía de las familias repunten".
"No creo que el Gobierno aplique recortes a las provincias pero sí tenemos que discutir el tipo de cambio flexible de acuerdo a la inflación porque eso es hablar de devaluación. Y puede mejoar las exportaciones pero también acelerar la inflación", consideró.
Y pidió "contarles a los argentinos el sacrificio que significará pagar esta deuda monstruosa que nos dejó Cambiemos. Este crédito lo vamos a pagar de acá a más de 20 años".
"El propio Fondo dijo que la inflación mundial va a empeorar y sobretodo pegará mucho peor en América Latina. Hay que explicar por qué, cómo y si no poner otras medidas en la mesa", reclamó la senadora mendocina. "Espero que el Gobierno nacional reciba a todos los sectores para que digan también sus propuestas para cuidar la mesa de los argentinos, el día a día de las familias", cerró.




