La agenda de la Fiesta Nacional de la Vendimia tradicionalmente ha tenido dos eventos clásicos: el desayuno de la Coviar y el almuerzo de Bodegas de Argentina, dos sectores entre los que hay una grieta similar a la que se da en la política nacional.

Este año, con pandemia de por medio, ambos se convirtieron en los únicos eventos más convocantes desde lo empresarial y lo político, mucho más cuando se confirmó que el presidente Alberto Fernández vendría únicamente a participar del desayuno de la Coviar, invitado por el presidente de esa corporación, José Zuccardi.

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El Presidente habla con Pepe Zuccardi, el anfitrión de la Coviar; los escucha el ministro Basterra.

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Ese evento estaba previsto que comenzara a las 10, sólo para 250 personas y con transmisión vía streaming, y en principio se barajó que Alberto Fernández arribaría a las 11.

Más tarde se dijo que llegaría a las 11.30 y finalmente que aterrizaría en Mendoza a las 12.40. Luego de recorrer vía terrestre el camino que lo llevó hasta la sede local del INTA de Luján, el presidente finalmente arribó a las 13, al desayuno que a esa hora ya era almuerzo, casi siesta, para los mendocinos.

El atraso no pasó desapercibido y fue Alfredo Cornejo quien le otorgó intencionalidad. "Acá hay un conflicto con Bodegas de Argentina, que no participa de la Coviar; la Coviar ha avanzado en un plan estratégico, pero los mayores exportadores, y la Argentina necesita dólares, y los mayores líderes de la industria vitivinícola no están en la Coviar y resulta que esto (por el desayuno) se retrasa, sin duda alguna, mezclándose con el almuerzo de Bodegas de Argentina, ese conflicto es de muy baja estofa y haber dejado alargar todo este proceso también. Todas estas cosas le hacen daño a la Argentina y no hablan de un estadista. El presidente debería ir a los dos lados, ponerse por encima de esto. Al kirchnerismo le encanta esas divisiones y la promueve", apuntó el diputado nacional, y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, acusando al presidente de tomar partido en esta grieta del vino.

A unos 10 kilómetros de la sede del INTA, en la bodega Trivento, que fue sede del almuerzo de Bodegas de Argentina, todos estaban pendientes del discurso del presidente Alberto Fernández, sobretodo esperando algún anuncio que trajera alivio al sector vitivinícola, como una baja en las retenciones pero en los 17 minutos que duró el discurso del presidente Alberto Fernández esos anuncios no llegaron.

Allí la presidenta, Patricia Ortíz. no sólo recordó la situación de la industria vitivinícola en el país, sino que también recordó quienes son lo que exportan y generan divisas en el sector.

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"La vitivinicultura necesita políticas de largo plazo, disminución de la carga impositiva, poder reinvertir sus ganancias para crecer en lugar de tributarlas y fundamentalmente tener previsibilidad para poder proyectar crecimiento. Necesitamos recuperar nuestra competitividad, hace una década que el sector vitivinícola está estancado. Hemos perdido 20% del mercado interno de vinos y estamos exportando 15% menos que hace diez años. La vitivinicultura Argentina, no las bodegas, es quien no puede competir con semejante carga. Las políticas nacionales que aumentan los impuestos a la exportación no contribuyen a potenciar las capacidades competitivas para aprovechar los mercados externos. Registramos la mayor presión tributaria, más que el doble, entre los países productores, con quienes competimos y que negocian condiciones arancelarias preferenciales e incentivan a sus empresas con subsidios a la promoción, mientras nosotros destinamos gran parte de los recursos aportados para tal fin". resaltó Ortiz en su discurso.

Pero a la par, como un mensaje directo a la Coviar y a la vez un tiro por elevación al Gobierno nacional, Ortiz recordó: "Nosotros destinamos gran parte de los recursos a la COVIAR, que dilapida nuestros fondos en acciones no consensuadas y que poco aportaron al sector. Se nos menciona como un grupo que se autoexcluyó y que supuestamente no conoce la realidad del sector. Pues bien, olvidan decir que los que se "autoexcluyeron" representan el 90% de la exportación y el 70% del mercado interno. Los excluidos somos, de la industria, quienes más empleo y los que más divisas contribuimos al país. Somos los mismos que, excluido el mosto, con nuestros aportes sostenemos a la Coviar", enrostró la presidenta de Bodegas de Argentina.

Para zanjar esa grieta, el mismo gobernador Rodolfo Suarez se propuso como mediador en su discurso en Coviar, y aseguró que "la única manera de que haya diálogo en las partes, es que todos los sectores se sienten a una mesa a debatir. yo les aseguro que en los propósitos coinciden, en los propósitos que tenemos todos los que intervenimos en la Vendimia", aseguró.