Análisis y opinión

La comezón del séptimo año le saca ronchas a la piel de Cambia Mendoza

Los radicales de Mendoza solían quejarse de que Macri los ninguneaba en Cambiemos. Ahora los del PRO local dicen lo mismo de Cambia Mendoza y de Suarez

La piel de Cambia Mendoza que uno podía suponer con alguna lozanía ha empezado a mostrar una serie de ronchas. Manchas que una primera aproximación dermatológica ha querido atribuir a "la comezón del séptimo año".

Ese es el título de una película dirigida por Billy Wilder en 1955 en la que un hombre casado se debate entre seguir en su matrimonio que lleva siete años o caer rendido ante los encantos de la vecina del piso de arriba, nada menos que la inolvidable Marilyn Monroe.

En la versión mendocina el matrimonio con 7 años de casadoses el de la UCR con el PRO y el marido con ganas de tomarse el piro, el atormentado de la película, es Omar De Marchi quien delira por una fémina llamada Gobernación.

Usted sabe que en los líos de parejas es mejor no meterse, por aquello de que "hagas lo que hagas lo harás mal", pero en este caso, al tener un costado fuertemente político, más vale entrometerse.

Mendoza es una de las provincias donde Juntos por el Cambio está experimentando esas "comezones". Un sector del PRO que responde a Omar De Marchi, amenaza con dejar el nido local llamado Cambia Mendoza a fin de llevarse su precandidatura a gobernador para presentarla por fuera de la coalición.

¿Por qué De Marchi no utiliza las PASO de la propia coalición? Porque -al parecer- él entiende que por fuera puede sacar más votos que enfrentando directamente a Cornejo. Eso, a su modo de ver, lo dejaría mejor posicionado, tanto aquí como a nivel nacional, por más que no gane.

Diríase, si usted quiere, que De Marchi es el malo que intenta romper la relación. Pero reconozcamos que los radicales, oficialismo provincial, debería, por lo menos puertas adentro y aunque sea con los de la mesa chica de la UCR, darse una ducha de sinceridad ante el rol que ha cumplido como principal partido de Cambia Mendoza. Basta de pensar que la autocrítica es funcional a los opositores.

►TE PUEDE INTERESAR: Hebe Casado, la ultraliberal mendocina a la que los K llaman "la señora del mal"

Rodolfo Suarez y Omar De Marchi.jpg
Algunas áreas de la gestión de Rodolfo Suarez han sido muy criticadas por Omar De Marchi.

Algunas áreas de la gestión de Rodolfo Suarez han sido muy criticadas por Omar De Marchi.

¿Qué te creés, el dueño?

De 2015 a 2019 Mauricio Macri y el PRO nacional fueron los dueños de Cambiemos (hoy Juntos por el Cambio). Alfredo Cornejo ha contado varias veces que si bien ése era el tiempo de Macri, él como gobernador radical de Mendoza le planteó, en más de una ocasión y de manera institucional, sus discrepancias por la poca participación de los radicales como aliados del PRO nacional.

Eran, claro, los tiempos en que la brújula política marcaba que la coalición debía asentarse y consolidarse a nivel nacional para seguir siendo una oposición creíble y firme ante el kirchnerismo.

Ahora, en el caso de Mendoza, la torta se ha dado vuelta. Es el PRO de Omar De Marchi el que dice sentirse ninguneado por la UCR provincial que tiene la manija. El lujanino asegura que Rodolfo Suarez no ha propiciado el diálogo. Y que el Poder Ejecutivo ha vivido encapsulado sin convocar al PRO ni al resto de los integrantes de Cambia Mendoza para el aporte de ideas o para debatir proyectos.

Las críticas de Omar De Marchi a Suarez han sido demoledoras contra algunas áreas de gestión, en particular las que apuntaron al rubro de la construcción de viviendas. Ni los propios kirchneristas lograron tal virulencia. Además, como se sabe, no hay peor astilla que la del mismo palo

Ojo, están vivos

Zorro senior, Alfredo Cornejo viene repitiendo por estos días que el kirchnerismo está lejos del estado terminal que algunos le diagnostican. Por el contrario, asegura que el Gobierno nacional "se mantiene competitivo". Usted tal vez piense que al decir esto el ex gobernador radical parece no apto para pasar la prueba de alcohol cero.

Sin embargo, el senador nacional lo explica así: kirchneristas y peronistas republicanos están conceptualmente muy desunidos porque piensan diametralmente distinto entre ellos. Ahora bien, cuando la consigna es mantener el poder, ahí aparecen férreamente unidos. Ese es el punto clave que, según Cornejo, le sigue dando "competitividad" al oficialismo nacional en los comicios.

El ex gobernador cree que esto debe ser debidamente merituado por los integrantes de Juntos por el Cambio, varios de los cuales vienen cayendo -con razón o sin ella- en "la comezón del séptimo año", ese cansancio que afecta a ciertas parejas, y que en materia política ataca sobre todo a los componentes de gobiernos de coalición.

El periodista Jorge Fernández Díaz afirma que cuando el peronismo teme perder el poder no sólo es respaldado por su propia tropa sino también por independientes y "peronistas involuntarios", incluso por referentes del establishment que se han acostumbrado al capitalismo de amigos.

Hace unos días el ex gobernador José Octavio Bordón marcó que hay que estar muy bien preparados para llevar a buen puerto un gobierno de coalición, como diciendo que eso no es moco de pavo, e indicó que en esas formaciones de varias fuerzas es sano el debate interno, pero siempre que se tenga claro que hay límites que no se pueden saltar.

De manera particular -agregamos nosotros- si enfrente se tiene a un gobierno nacional que todavía puede llegar a exhibir "competitividad" electoral a pesar de sus escasos logros económicos y su errática y delirante conducción política.

►TE PUEDE INTERESAR: Las charadas de Cornejo, el voto cantado de Suarez y la sal en manos de De Marchi