San Martín

Jorge Giménez: "Voy a ser un hombre de la política hasta el día que me muera"

"Voy a seguir siendo un hombre de la política hasta el día que me muera", dice Jorge Giménez, cuando está terminando un ciclo de 16 años, el que estuvo al mando de la Intendencia de San Martín. "Seguiré vinculado a mi partido, en dónde no lo sé. Iré evaluando las propuestas que haya, pero no seré un conchabado", afirma. "Me gustaría ser parte de lo que entiendo le hace falta a la Argentina, que es ayudar con todo lo que uno tiene", subraya.

En su última semana como jefe comunal, Jorge Omar Giménez dedicó parte de ellos a recorrer el departamento. Fue una especie de ayuda memoria, para repasar 16 años. En esa recorrida, pareció extraño que haya perdido la última elección. Si algo deja “el Jorge”, como le llaman en San Martín es una gran popularidad. Hasta la mayoría de sus críticos lo saludan con afecto. Hasta su sucesor, el médico Raúl Rufeil, tiene buen trato con él.

El miércoles a la mañana, cuando comenzaban las acciones del traspaso, sorpresivamente sus padres vinieron a visitarlo en su despacho para compartir unos mates. Da la casualidad de que se cruzaron allí con Raúl Rufeil y el mismo sucesor hizo fotos del encuentro. Para Giménez todo pareció estar en orden, una partida sin pena.

-Se terminan 16 años ¿cómo se siente?

-Estoy recorriendo en estas últimas horas algunos lugares, para saludar, ver los trabajos hechos, sacar algunas fotos y me siento muy feliz. Feliz, por haber sido parte de algunas cosas hermosas que hemos podido lograr juntos en San Martín, con nuestros vecinos. Agradecido con ellos, por habernos acompañado tanto tiempo. Agradecido y feliz.

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-¿Qué va a pasar el domingo con Jorge Giménez, cuando ya no sea intendente?

-El domingo haré lo que hago todos los domingos: paso a buscar a mis viejos y nos comemos un asadito. Va a ser igual. El domingo fue siempre el día que preservé para mí. Yo almuerzo todos los días solo y ceno casi siempre fuera de casa. El domingo es con mis padres, mis hermanos, mis hijos, mi mujer, un par de amigos. Y a partir de ahí, Dios dirá,… o la vida,… o el cosmos. Yo soy un hombre de la política. Desde mucho antes de ser intendente, creo que desde siempre, he sido un hombre de la política y voy a seguir siéndolo hasta el día que me muera, que espero sea dentro de muchos años. Seguiré vinculado a mi partido, desde dónde no lo sé,… ya veremos. Iré evaluando las propuestas que haya. No me gustaría estar conchabado por ahí, pero sí me gustaría ser parte de, lo que entiendo, le hace falta a la Argentina, que es ayudar con todo lo que uno tiene para sacar al país de donde está. Hace falta el pequeño aporte de muchos y el mío puede que valga y, entonces, si me llaman de algún lado evaluaré si estoy. Pero voy a estar vinculado a la política y al peronismo siempre, porque eso es lo que soy yo.

-¿Qué tiene que hacer el peronismo en estos próximos cuatro años?

-Lo primero es seguir la señal que está dando claramente el presidente Alberto Fernández. En esta Argentina, en donde la naturaleza nos da de todo, no puede ser que haya tanta gente que tenga tan poco, que no tenga nada. Entiendo que se tienen que acabar los egoísmos personales, creerse que uno es el brillante y los demás no. Me parece que va por ahí la cosa. Dejar de lado, y de verdad, cuestiones muy egoístas e individuales para trabajar por una Argentina diferente, inclusiva, y un peronismo que sea capaz de conducir eso. Ya esto está pasando en la Nación y tendríamos que ver cómo hacemos en la provincia y cómo nos reorganizamos en San Martín y dar la pelea electoral como corresponde, como debe ser en este estado democrático. En San Martín se cierra un ciclo conmigo, pero el peronismo es mucho más que un dirigente circunstancial.

Muchos se deben estar preguntando, o se preguntarán en algún momento, si Jorge Giménez va a volver a ser intendente…

-No, yo ya estoy feliz de haber sido intendente cuatro períodos consecutivos, algo que no va a volver a repetirse. Yo voy a estar vinculado a la política, no sé desde dónde. Voy a estar militando, como lo hice desde que me acuerdo. Dios, el destino o la vida dirán dónde, pero no me planteo eso ahora.

-¿Se ha juntado con Rufeil?

-Nos hemos juntado desde el primer momento, poniéndonos a disposición de él y de su equipo, para que pueda continuar como corresponde, con el San Martín que todos queremos, que soñamos. Nosotros hicimos una parte, ahora le toca a él. Tengo la mejor predisposición con él para ayudar en lo que pueda, para lo que necesite. Yo estoy presto a cualquier pedido, a darle cualquier información.

-¿Le pediría que continúe con algo en particular?

-Él me preguntó eso. Hay dos cosas que trascienden cualquier gobierno, inclusive el nuestro que ha sido largo.
Una es el proyecto PASIP, que ya venía antes de nosotros y que hemos desarrollado fuertemente. Porque es un proyecto de desarrollo para toda la región, pensando en la generación de empleo, en agregarle a la matriz productiva, que es la agricultura, todo lo vinculado a la industria… El municipio es hoy el principal accionista de ese proyecto, por eso sigue existiendo. Porque la Municipalidad intervino, no solo acompañando, sino asignando recursos. Y, en la Argentina que viene, creo que el PASIP va a tener mucha relevancia.
El otro es el proyecto, que también empezamos desde la Municipalidad, que es el Campus Universitario. Hoy hay cerca de 3.000 chicos estudiando distintas carreras. Es un proyecto que empezamos en soledad y al que después se sumó Junín. Hoy todo está disperso, en lugares ocupados, en sitios alquilados. El municipio de San Martín adquirió 9 hectáreas en la calle Míguez, que ya urbanizamos, y el proyecto del Campus está hecho y presentado desde hace varios años en el gobierno nacional. Ojalá que con este nuevo gobierno se pueda conseguir el financiamiento, que no conseguimos antes. Y es muy importante porque apunta al conocimiento, a la formación y el desarrollo.
Estos son los dos proyectos que me parece que son distintos a todos. Porque se pueden poner dos luces más, hacer una plaza menos, pero estos dos proyectos los subrayo y defiendo especialmente y espero que el próximo gobierno les de la misma relevancia que les hemos dado nosotros.

-¿Cómo recuerda a aquel Jorge Giménez que asumió hace 16 años y en qué ha cambiado?

Hace 16 años llegué lleno de sueños y de temores. Nunca había imaginado que podía ser el intendente de este departamento, que no es cualquier departamento, porque tiene que ver con la vida y la gesta de San Martín. Y de pronto poder serlo, me hacía pensar si iba a ser capaz. Yo no sé si fui capaz, pero si sé que juntos fuimos capaces con las instituciones, con el equipo de gobierno, con los empleados municipales a quienes agradezco y valoro porque son mis compañeros de trabajo. Y hoy, recorriendo todas las cosas que hicimos juntos, me siento bien. Obviamente, fue un aprendizaje permanente, día a día. No creo que haya otra actividad tan intensa como la de un intendente. Al gobernador cuesta encontrarlo, al presidente mucho más. Obviamente tienen responsabilidades mayores pero, esto de la intendencia, que estas cerquita, que al andar te encontrás con los vecinos que te reclaman, que te ayudan, que te acompañan, que te saludan, que te critican… es un aprendizaje maravilloso. Me siento bien. Sé que estos 16 años me han formado y estoy tranquilo, porque le pusimos todo. Hemos trabajado desde el primero hasta el último día, junto a los trabajadores municipales que hoy siguen trabajando como el mismo día que asumimos. Porque dejamos un municipio con recursos materiales (camiones, máquinas pesadas,…) y también dejamos un recurso humano capacitado en todas las áreas. A los gobiernos que vengan les va a ser muy fácil si se apoyan en esos equipos.

-¿Qué consejo le daría al nuevo intendente?

-Más que un consejo, le desearía éxitos y fortaleza. Porque no son todas flores, la política tiene cosas lindas pero también ingratas. Le diría que se apoye en su equipo íntimo y en los trabajadores municipales, porque son el reaseguro del éxito de la gestión. Si no te apoyás en eso, te equivocas desde el principio. Pero creo que el doctor Rufeil lo tiene claro, lo ha expresado así y confío en que le vaya bien.

-¿Qué fue lo mejor en estos 16 años?

-Hubo muchas cosas buenas. Pero creo que lo mejor fue todo lo que pudimos hacer por las personas. Lo que pudimos aportar para el crecimiento de las personas, en deporte, en cultura, en familia, en los jardincitos maternales… El Campus Universitario es un proyecto que marcó un antes y un después para toda la región… Y lo mejor también fue el contacto con todos los sectores de todo el departamento, de gente muy humilde, empresarios exitosos, jóvenes con esperanza, jóvenes con dificultades… El vínculo con las personas, eso es lo más valioso.

-¿Y qué fue lo más triste?

-Las partidas de algunos amigos. La de la ingeniera Muñoz (Irma Raquel “Quela”, secretaria de Gobierno), la de Fernando Escobar (Irrigación), la del arquitecto Lingua (Mario, ideólogo del PASIP, legislador), la de mi amigo Betto Fiorito (músico), con quien quería cantar después de ser intendente, en la intimidad,… la partida temprana de mi hija (Paula)… esas fueron las cosas más duras. Fue la comunidad la que me sostuvo en esos momentos complicados, cosa que agradeceré siempre y por eso estaré siempre intentado ayudar, independientemente de quien gobierne. Eso lo aprendí de Juan Carlos Mazzón, a quién también lo extraño. Lo vi a él ayudando a gobernadores radicales, sin importarle que no fueran de su partido y son el ejemplo que yo intento trasmitir. La política es un arma hermosa de transformación, eso lo aprendí de mis viejos y del Chueco Mazzón. En eso también lo veo generoso al nuevo Presidente, que va marcando el camino a seguir.

-¿Qué le diría a los vecinos y vecinas sanmartinianos?

-Que les agradezco tanto respeto, tanto cariño, tantos abrazos sinceros. Ahora, que ya perdí, me saludan, me agradecen, me alientan. En este lugar estuvo San Martín, de él hemos aprendido mucho y muchas cosas. Yo siento eso, lo percibo, y es muy importante recibir tanto afecto de los vecinos de este departamento. Por eso, muchas gracias a mis vecinos por tantos años de cariño.