Nieri podría describirse hoy como el economista que se fortaleció como político. Pasa que este licenciado en Economía que hizo sus primeros pasos como pasante en la comuna de Ciudad bajo el mando de Enrique Vaquié en 1998, e hizo campaña por Roberto Iglesias, llegó al sillón del Ministerio de Hacienda de la mano de Cornejo y se fortaleció como su ministro político cuando desembarcó en Gobierno y hasta fue quien negoció por Mendoza en la Casa Rosada. Esa versatilidad y "el orden fiscal que se consiguió" habrían sido desequilibrantes para que Suarez le ofreciera hacerse cargo de Hacienda, en tiempos en que la economía se contrae.
Seguir con el orden fiscal y analizar la evolución del gasto
El hecho de que Nieri sea un hilo conductor entre Cornejo y Suarez, lo pone en el lugar de quien ya hizo parte del trabajo y pretende darle continuidad, aunque para eso deba adaptarse a un nuevo rumbo económico. En su nuevo rol sabe que partirá del orden fiscal que se consiguió y que fue la marca de Cornejo.
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Nieri fue ministro de Hacienda y actualmente es el ministro de Gobierno de Alfredo Cornejo.
"Si no hubiésemos ordenado las cuentas como lo hicimos, hoy seríamos algo parecido a Chubut. Ese orden ayudó a que esta crisis económica no nos afectara tanto a los mendocinos", acota.
Desde esa base ahora pretende crear dos direcciones que serán fundamentales en su área: una de Seguimiento y Evolución del gasto y otra de Inversión Pública, para analizar la viabilidad y pertinencia de los futuros proyectos.
"Tenemos que plantear acuerdos paritarios que se puedan cumplir"
El futuro dueño de la llave de la caja gubernamental sabe que el 2019 terminará con números bastante distintos a los que se proyectaron a principios de año, cuando se armó el presupuesto en base a una inflación del 23,4% y que al finalizarlo en pocos días superará el 54%. Mirando esos números se vuelve aún más cauto a la hora de analizar si el próximo gobierno podrá pagar o no la actual cláusula gatillo a los empleados públicos mendocinos y si bien no lo descarta, advierte que la realidad cambió.
"Esa cláusula se firmó para el 2019, pero hoy la realidad de la provincia es otra, la evolución de la economía es otra y cuando empecemos las charlas paritarias se verá la capacidad de pago", asume y destaca que ese pago representa uno de los mayores costos del Estado local.
Endeudarse sólo para obras, no para pagar gastos
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Nieri fue uno de los ministros que este año militó en la Legislatura la necesidad de endeudarse para realizar las 3 obras que financia el BID.
Si bien aún no se conoce la pauta de gastos que pretende tener Rodolfo Suarez como presupuesto para el 2020 y en el Gobierno local esperan algunas definiciones nacionales para presentarlo en la Legislatura en los próximos días, uno de los principales reparos que puso y pondrá la oposición es la deuda que pretende tomar. Tanto es así que no dio la aprobación para que Cornejo tomara deuda para 3 obras: la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos (Girsu), la doble vía San Martín- Rivadavia y el acueducto ganadero de La Paz.
"De ninguna manera pensamos en tomar deuda para pagar gastos corrientes, en eso nos vamos a mantener. Sí creemos que hay que hacerlo para la obra pública. Hay una necesidad de darle continuidad al ritmo de obra que tenemos, si eso se plancha a la recesión del empleo, le sumaríamos desempleo. A esas 3 obras hay que sumarle otras tantas y por eso es viable el endeudamiento si es para inversión pública", ratificó Nieri.
No aumentarán los impuestos provinciales
Pese a que la recaudación impositiva provincial viene en caída, Nieri aseguró que a futuro no apelarán a subir los impuestos provinciales para acrecentar los ingresos.
"La actividad privada está muy complicada con estos índices de recesión, y no podemos pretender que el problema fiscal de la provincia se resuelva con mayor presión impositiva. El consenso fiscal planteaba que íbamos a crecer y que por eso podríamos ir bajando paulatinamente los impuestos, el crecimiento no se dio y por eso podrán bajar de manera más lenta de lo que habíamos pensado, pero no subirán", remarcó.
Para hacerle frente a la caída de la recaudación, el Gobierno provincial tiene pocas herramientas y por eso plantean entre otras opciones estimular la inversión por ejemplo repitiendo la experiencia de los bonos fiscales, que destinaron $1.000 millones en beneficios impositivos a las empresas que invirtieran en Mendoza.