HLas reuniones de este viernes para ultimar detalles sobre el vínculo entre el Banco de la Nación Argentina y Mendoza derivaron en lo que las partes han definido como un acuerdo al que sólo le faltan las firmas. Referentes del Ministerio de Hacienda local y del BNA comunicaron que se alcanzó un entendimiento sobre varios puntos, entre ellos la reestructuración de la deuda que mantiene la Provincia con la entidad.

Además, todo indica que Mendoza seguirá teniendo al BNA como su agente financiero. Así lo describió el ministro de Hacienda y Finanzas mendocino, Víctor Fayad: "Esta mañana (por el viernes) tuvimos una reunión súper productiva. Nos pusimos de acuerdo en asuntos que nos quedaban pendientes, sobre un documento en el que venimos trabajando hace mucho tiempo".

"Sólo nos resta la firma de conformidad del directorio del banco y del gobernador Rodolfo Suarez", contó Fayad.

Mendoza mantiene un pasivo con el BNA de unos $16.000 millones, y en algún momento se habló de la relación que podría haber entre esa deuda y la continuidad de la institución como agente financiero de la Provincia. No es descabellado pensar que el Banco Nación podía ofrecer mejores plazos en la medida en que el Gobierno le prometiera seguir operando dentro de su esfera.

"A pesar de que desde el punto de vista contractual son asuntos separados, nosotros sí tuvimos en cuenta la relación entre ambas cosas durante la negociación", admitió el ministro.

La idea, adelantó Fayad, es que los dos acuerdos se suscriban simultáneamente, del mismo modo en que las tratativas para alcanzarlos han avanzado de forma coordinada.

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El ministro de Economía de Mendoza, Víctor

El ministro de Economía de Mendoza, Víctor "Peque" Fayad, dio detalles sobre las negociaciones con el Banco de la Nación Argentina.

La perspectiva del Banco de la Nación

Por su parte, el presidente del BNA, Eduardo Hecker, dialogó con periodistas durante el mediodía del viernes en una sala del Hotel Diplomatic, justo después de terminar las reuniones con el staff del Ministerio de Hacienda provincial.

"Hemos llegado a un acuerdo que implica mejores condiciones para la provincia, porque contará con todo el apoyo del BNA para la reestructuración de su deuda; pero también para que sigamos trabajando como entidad financiera en la asistencia a las empresas locales y en los créditos personales para nuestros usuarios", dijo.

Los trascendidos sugieren que la relación de Mendoza con el BNA como agente financiero se extendería por 5 años, con posibilidad de alargar ese lapso. Lo que implica administrar las más de 150.000 cuentas de los empleados estatales mendocinos, las transacciones con los proveedores y otras operaciones muy beneficiosas para el banco.

"Más que un matrimonio cansado, esto se va a parecer a un noviazgo promisorio", bromeó Hecker durante la conversación.

-¿Gravitó de alguna manera la deuda para que Mendoza siga operando con ustedes?

-En absoluto. Por orden explícita del presidente (Alberto) Fernández No hay una situación en la que la deuda de la provincia la obligue a seguir trabajando con nosotros. Al contrario, el eje está puesto en aumentar los servicios que ofrecemos, tanto al Estado mendocino como a las empresas y los individuos. Hoy tenemos muchas más herramientas que antes, como por ejemplo la Tienda BNA, que tiene ofertas muy atractivas. Se habló, además, de nuevas líneas crediticias especiales para Mendoza.

Los equipos técnicos aún no han brindado precisiones sobre los plazos que se le darán a la provincia para pagar. Se habló en un momento de otorgarle 12 meses de gracia, pero sin confirmarlo oficialmente.

No sería extraño: la asistencia crediticia hacia Mendoza es muy significativa en términos de la operación general del BNA. "Probablemente, en una proporción mayor respecto a la cantidad de población o el producto bruto geográfico de la provincia", ilustró Hecker.

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Hecker y Fayad durante uno de sus recientes cónclaves.

Hecker y Fayad durante uno de sus recientes cónclaves.

El principio de la relación

En un tiempo, muchas provincias -la mayoría- trabajaban con bancos públicos provinciales, y así sucede todavía en algunas zonas del país. No obstante, esos bancos se fueron fundiendo o se privatizaron. En el caso del Banco de Mendoza, se produjo una quiebra y fue absorbido por el BNA.

Hoy la Argentina tiene jurisdicciones donde el Estado trabaja con entidades públicas, mixtas o privadas. Hecker contó, por ejemplo, que el banco Macro es agente financiero de cuatro provincias.

Mendoza ingresó a la reestructuración de su deuda en un contexto de debilidades y fortalezas. Entre sus herramientas de negociación -como informó Analía Doña en este diario- estuvo la promesa de que los radicales mendocinos apoyaran en las próximas sesiones legislativas al Consenso Fiscal que propuso el presidente Fernández. A cambio, se habría pedido que la actitud del BNA ante los pasivos provinciales fuera más "amigable".