La intendencia de Guaymallén comenzó a entregar materiales para refaccionar las casas dañadas por la fuerte tormenta de granizo que ocurrió el miércoles 23. Además, el Concejo Deliberante decretó la emergencia ambiental y climática, moviendo partidas presupuestarias para hacer frente a las solicitudes de los damnificados. Desde hace días entregan membranas, nailon, alimentos y otras herramientas para paliar la situación.
Guaymallén decretó la emergencia ambiental para ayudar a los afectados por el granizo
En las zonas más complicadas, el 60% de las casas guaymallinas sufrió algún tipo de rotura con el temporal que se ensañó con distintos puntos de la provincia a mediados de la semana pasada. Los problemas edilicios no sólo afectaron a las familias, sino también a varias de las dependencias oficiales y de servicios públicos en ese territorio, como la Comisaría Novena y el Hospital Notti, que quedaron anegados durante varias horas.
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La comuna suministra varias herramientas para comenzar con los trabajos y hasta bolsones de alimento que algunos vecinos reciben desde el mismo día siguiente a lo ocurrido. “Hay que hacer modificaciones en el presupuesto, pero claro que vamos a estar ayudando en todo lo posible a quienes están padeciendo esto”, dijo el concejal Ignacio Conte a Diario UNO.
El número final de los inmuebles dañados aún no está precisado oficialmente y desde la intendencia explicaron que continuarán recolectando información a lo largo de estos días. Desde Defensa Civil confirmaron en un principio que se habían realizado al menos 189 intervenciones.
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A través de una ordenanza, el Concejo decretó que pudieran afectarse a todas las áreas y direcciones que dependen del municipio para aportar los elementos necesarios de cara a paliar la emergencia. En ese documento, explicaron que los propios edificios comunales, así como la flota de vehículos de la que disponen, también se habían visto damnificados.
El antecedente de otra inundación
A poco más de un año de asumir, la gestión de Marcelino Iglesias debió afrontar una situación similar a la de los últimos días, con casi un centenar de viviendas anegadas y varios techos derrumbados. Ocurrió el 4 de abril de 2017, con otra tormenta granicera. Aquella vez, Guaymallén también resultó el departamento más afectado y lo que pasó trajo nuevamente aquel recuerdo. De hecho, en el texto de la ordenanza se mencionó ese antecedente en el que los concejales también declararon el estado de emergencia, como punto válido para dictarla nuevamente.
Las consecuencias de aquel temporal fueron más de 2.000 personas afectadas sólo en los asentamientos y más de 300 evacuados, muchos de ellos derivados a los polideportivos municipales, según dijo en su momento la presidenta del Concejo Deliberante Evelyn Pérez. En esta ocasión no hubo evacuados, aunque se le pidió a un puñado de vecinos que dejaran sus hogares, pero varios se resistieron por temor a ser víctimas de la inseguridad al abandonar sus casas.
El pedido del justicialismo
Horas después de lo ocurrido, el senador provincial Rafael Moyano -uno de los referentes peronistas de esa comuna- solicitó que se exima de pagar tributos al automotor y la vivienda a todas las personas damnificadas. También que se suspendiera el vencimiento de las tasas por servicios durante un tiempo determinado.
“El tiempo de duración para la emergencia debe disponerlo directamente el Ejecutivo provincial en función de los relevamientos que están haciendo. Lo pedimos tanto para vecinos como para comerciantes”, dijo Moyano a Diario UNO. “Pensemos que arreglar un techo le va a costar, fácil, cincuenta mil pesos a cada familia”.
Desde el oficialismo de Guaymallén respondieron que no se puede hacer frente a todas las reparaciones necesarias si, justamente, no hay recaudación en las arcas estatales como para solventar esa respuesta.


