El dirigente social Juan Grabois, que lidera el movimiento Patria Grande y
La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), lanzó declaraciones polémicas en Nihuil y está próximo a presentar un libro de ficciones titulado Pecados Argentinos, que promete sacudir muchas estructuras y generar polémica.
El abogado y licenciado en Ciencias Sociales, dialogó largo y tendido sobre la actualidad social de nuestro país, la situación de Chile y su trabajo literario con el periodista Marcelo Sisso, en su programa Presente Simple, que se emite por la tarde en Radio Nihuil.
La ficción y la realidad
El dirigente de 36 años fue consultado inicialmente sobre su libro, al que perfiló de la siguiente manera: “Es un libro que escribí este año. Es un poco de descarga, así como un juego, que tiene elementos de ficción, que son metáforas de la situación política y social. Pero fue como un pasatiempo, si se puede decir, por este año tan tenso, tan feo para mis compatriotas, donde la crisis económica pegó tanto. Como un escape para no estar tanto sobre el mismo eje se me ocurrió escribir esto", expresó Grabois, también autor del libro La clase peligrosa (Planeta).
Respecto al eje central de la obra, los pecados, el también profesor universitario expuso: "El libro habla de los pecados capitales, que son recurrentes en nuestra historia y que se van exacerbando con el negocio capitalista y se van estructurando comercialmente, y que tienen su correlato en la política. Hay niveles de soberbia y ambición que, si bien reflejan pasiones clásicas del ser humano, hoy con las herramientas que tenemos los seres humanos en base a la tecnología, los medios de comunicación, la capacidad de influir sobre otros, estas pasiones tienen un impacto sobre las personas mucho más grande que las que tenían hace mil años, cuando los monjes cristianos comenzaron a describir estas características".
Usar el arte literario fue una especie de catarsis para el referente social, y así lo manifiesta: "Me pareció muy interesante poner eso en el contexto de nuestra historia reciente, y también un poco a lo Dante Alighieri, y como una suerte de venganza literaria contra mis adversarios durante este período, como una descarga de mis propias broncas, mis propios pecados, pero de una manera que no lastimen a nadie, como el arte, para descargar las pulsiones o las broncas, que si no lo haces así, las descargas mal", aclaró, para agregar un llamado general: "También hay una invitación para otras personas, otros pibes, otros compañeros, para que se animen a crear, hacer danza, teatro, para ser más felices".
El ataque a la lucha social
Marcelo Sisso habló de la exposición pública a la que se sometió ultimamente Grabois, quedando como blanco de las broncas hacia los movimientos sociales. A lo que el Líder de Patria Grande respondió: “A mi me tocó participar –este año particularmente- desde que decidí acompañar a Cristina Kirchner en un momento jorobado para ella, que fue el de las indagatorias en Comodoro Py, que desde mi punto de vista fueron actos de persecución política evidente", confesó
A continuación Grabois aclaró su postura política: "Yo nunca había participado de los gobiernos kirchneristas ni me identifico plenamente con la ideología kirchnerista" dijo en forma general.
Luego describió minusiosamente su postura diciendo: "Tengo algunos puntos de contacto, y otros puntos de diferenciación (con lo K). Sin embargo, por considerar que se trata de una persecución política y que buscaba de alguna manera fortalecer a un gobierno, destruyendo a las principales figuras de la oposición, decidí acompañar a esa defensa y a partir de ese momento pasé a ser una especie de "malo de la película" donde después cualquier argumento era válido, y ya no era que se criticaban algunas ideas o métodos específicos, si no que cualquier frase, cualquier acción servía para una estrategia de demonización de un dirigente y que oculta una cierta bronca de clase u odio de clase hacia los grupos de movimientos sociales, de los cuales yo soy un militante más", dijo sin falsa modestia.
Sobre medios y responsabilidad oficialista
"El poder de los medios de comunicación es muy grande, y no es lo mismo lo que puede decir un militante, a lo que puede decir un ministro", expresó críticamente, respecto a esa "demonización que sufrió por parte de algunos funcionarios del saliente gobierno.


