Ganó Cornejo

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A nadie se la ha caído la mandíbula ni ha tenido que dar un respingo. La previsibilidad política volvió a ser una marca de esta provincia. Mendoza votó como la mayoría esperaba. Y si bien ha quedado definido quiénes serán los candidatos para las generales de septiembre, el dato saliente ha sido el fuerte aval logrado por Alfredo Cornejo, que no era precandidato a nada.

El gobernador venía siendo cascoteado desde varios frentes, en especial desde el "círculo rojo" porteño, donde no terminan de entender qué se trae bajo el poncho este mendocino poco descifrable que parece haber tirado un rompeportones en la coalición gobernante con su reclamo de una mayor apertura en esa sociedad política.

Para el radical Cornejo era esencial que su delfín a la gobernación, Rodolfo Suarez, le ganara con claridad en las PASO al macrista Omar De Marchi, el otro postulante oficialista a gobernar Mendoza, quien fue  esponsoreado  por la Casa Rosada, a través de Marcos Peña. 

Maldito dedo

En la Argentina no hay cultura política dentro de los partidos (ni en las coaliciones) en el sentido de que las candidaturas las deben definir los afiliados y nos los popes ni las mesas chicas a dedo. Por eso en el oficialismo provincial hubo durante todos estos meses un malestar notorio con la movida de De Marchi.

Sin embargo terminó siendo muy bueno para Cornejo que se haya dado esta puja. En caso contrario Rodolfo Suárez hubiese tenido que ser bendecido como candidato como si los votantes fueran escribanos. El actual intendente de la Ciudad de Mendoza llega así a su nueva candidatura más fortalecido

Paradojas políticas

Hacia adentro de su partido, Cornejo no pudo imponer al que durante mucho tiempo fue "su" candidato a sucederlo, el ministro Martín Kerchner.

Con ese dato duro de la realidad, Cornejo debió frenar en seco, bajarlo a Kerchner y posicionar a Rodolfo Suarez, quien medía mucho mejor en los sondeos y además "daba" la imagen de dirigente bien mendocino, algo que no lograba transmitir Kerchner, respetado sí como técnico.

Tan mal aspectadas estaban las chances políticas para kerchner que también naufragó en su intención de ser, como premio consuelo, candidato a intendente de Luján de Cuyo. En estas PASO ha sido derrotado por el macrista Sebastián Bragagnolo, sobrino de De Marchi, con lo cual Luján se ratifica como el polo macrista por excelencia de Mendoza.

Al hombro

Es cierto que el triunfo de Cambia Mendoza hay que analizarlo desde varias aristas, pero es indudable que quien sobresale por haberse puesto la campaña electoral provincial sobre los hombros fue Cornejo.

Al mismo tiempo que batallaba con los pesos pesados de la Casa Rosada para intentar airear Cambiemos, el gobernador debió lidiar también con pesos mosca de su propio partido a nivel nacional donde hubo conatos rebeldes que proponían escapar de Cambiemos para no quedar pegados a un Macri que hace dos meses había caído en desgracia y que ahora parece renacer.

En números

Sumados los porcentajes de Suárez y de De Marchi, con lo cual el oficialismo supera el 45% de los votos, el Cambia Mendoza de "ese petiso", ratifica que la crisis nacional no lo ha afectado y que los mendocinos han sabido separar la paja del trigo.

No es menor, y es una muy buena señal, que en la otra vereda, el peronismo haya logrado un destacado segundo lugar. Entre los dos precandidatos (la kirchnerista Anabel Fernandez Sagasti y el ¿azul? Alejandro Bermejo) han logrado algo más del 36% de los sufragios, un porcentaje que vuelve a insuflarle  oxígeno al otro gran partido provincial, desprestigiado por dos de las peores gobernaciones que recuerde la provincia: las de Celso Jaque y Paco Pérez.