Las autoridades del Congreso de Estados Unidos cerraron este miércoles el edificio y suspendieron la sesión de ambas cámaras en las que se debía certificar la victoria presidencial de Joe Biden, luego de que miles de simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump rompieran el cerco de seguridad, tomaran las escalinatas y la entrada del Capitolio y hasta ingresaran a los recintos de las dos cámaras.
Poco antes, la alcaldesa demócrata de la ciudad de Washington, Muriel Elizabeth Bowser, había decretado un toque de queda para la capital a partir de las 18 de este miércoles (las 20 en la Argentina) en un intento por forzar la dispersar las protestas antes de que caiga la noche.
Más tarde, el gobernador de Virginia, el demócrata Ralph Northam, ordenó el envío de la Guardia Nacional y 200 tropas estatales a la vecina Washington DC, mientras que el vocero del Pentágono, Jonathan Hoffman, informó que toda la Guardia Nacional de la capital fue movilizada a las calles para reforzar a las fuerzas federales que siguen llegando al Congreso, algunos con equipos antidisturbios.
Mientras crecen los rumores sobre una mujer que habría sido herida por un disparo en la zona del Congreso, la cadena CNN mostró una imagen del interior del recinto de la Cámara de Representantes con una ventana rota y un grupo de fuerzas de seguridad del Capitolio apuntando sus armas a un presunto manifestantes que logró ingresar al edificio del Congreso.











