En los pasillos de la Legislatura se suele escuchar que las senadoras y diputadas que responden al radicalismo no han logrado destacarse en esta era de igualdad de género y de Ni una Menos.

Y en ese cotorreo se suele deslizar que ni la labor de la vicegobernadora Laura Montero ha podido hacerlas relucir en esto de pelear para que varones y mujeres tengan los mismos derechos y posibilidades en la política. Y en la vida misma.

No es que las legisladoras radicales sean malas, dicen los lenguareces. Es que no han logrado salir de la medianía y tener mayor presencia y opinión propia, aseguran.

Pregunta levantisca

"Cuando el vicegobernador era un hombre, ¿los legisladores varones sobresalían de manera especial?", me paró en seco una feminista para desbaratar una pregunta mía.

En realidad yo había inquirido sobre el papel que había tenido la vice Laura Montero en toda esta movida que ha concluido con el intendente de Ciudad,  Rodolfo Suarez, convertido en el candidato de los radicales a suceder a Alfredo Cornejo.

Es que el "Suarez Gobernador" parece haber sido parido con la idea generalizada -en el universo de radicales varones- de que también el candidato a vicegobernador debe ser un hombre.

En los días previos a ese anuncio, cuando la negociación entre Cornejo y Julio Cobos discurría sotto voce, Laura Montero activó su labor en las redes sociales exigiendo paridad de género en los cargos electivos.

"Fue ese el momento en que el intendente Marcelino Iglesias, habitual socio de la incorrección política, lanzó aquel apotegma provocador que rezaba: "la paridad de género en política es una paparruchada", con el que buscaba refutar a la vicegobernadora en su acometida para que las fórmulas y las listas que se fueran armando respetaran siempre la paridad de género.

"Yo en mi equipo evalúo a las personas por su desempeño no por su género", bramó Marcelino.

"El 50% del electorado somos mujeres y la paridad es una ley no una expresión de deseos", contestó entonces la ingeniera Laura en las redes.

Habrá que estar atentos para ver cómo sigue la pelea y cómo reaccionan las mujeres de la UCR y del PRO, en particular; y las mendocinas, en general.

Por lo pronto, la mayoría de los nombres que se mencionaron entre Cornejo y Suarez para vicegobernador son de varones, con el intendente juninense Mario Abed, y el ministro de Economía, Martín  Kerchner, picando en punta.

La dama inquieta

Los que la conocen afirman que Laura Montero está molesta pero que se cuidará para no romper lanzas. Se envalentonó cuando la figura de Julio Cobos volvió a los primeros planos de la negociación interna.

Cornejo y Montero nunca se han querido bien pero han tenido el recato partidario de no llevar esas diferencias hasta el precipicio. 

Qué destino político tendrá desde diciembre esta sanrafaelina que vive en Chacras de Coria y que es amante de los deportes.

Se habló de que podría ir a la intendencia de San Rafael o a la comuna de Luján de Cuyo, pero ella ya habría dicho que no quiere ser intendenta. Otros ven en su futuro una candidatura en el Congreso de la Nación, donde ya pasó por Diputados y por el Senado. En esta última cámara se recuerdan sus duros enfrentamientos con el kirchnerismo.

Alguien que la conoce bien, y que no es del palo de la política, me dijo: "el problema de la Laura es que no sabe dar el golpe de gracia en una  negociación, pero es buena gestionadora. Le falta muñeca para la trenza".

¿Usted como la ve, lector?

 

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