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Análisis y opinión

Éramos pocos y ahora habrá reina vendimial electa en el exilio

Guaymallén ya no elige Reina. Pero un grupo pro soberanas de ese departamento se trasladará a Maipú para elegir a su majestad, de prepo

Este sábado 4 de diciembre asistiremos a lo que podría considerarse como la primera elección de una reina vendimial ungida en el exilio. Es que un grupo de contrarrevolucionarios de Guaymallén ha decidido alzarse contra una ordenanza de su Concejo Deliberante que eliminó las elecciones de reinas vendimiales en dicha jurisdicción por considerar que los concursos de belleza son una soberana antigüedad que cosifica a la mujer.

Estos nuevos conatos realistas los motoriza un colectivo de ex reinas vendimiales, familiares, artistas y vecinos con nostalgia que parecen haber olvidado la lección del general San Martín que combatió y echó de nuestra tierra a los delegados de la realeza española, hace 200 años.

Además, Guaymallén podría acusar a Maipú de injerencia malsana en sus asuntos, ya que la Vendimia Paralela de Guaymallén se hará en territorio maipucino, nada menos que en el Museo Nacional de la Vendimia y el Vino. Es como si Francia le prestará los palacetes de Versalles a los independentistas de Cataluña para que designaran a sus líderes separatistas. No da. ¿No es que en Guaymallén es territorio de Buenos Vecinos como asegura una de sus calles?

Mojar la oreja

Por error u omisión, el municipio conducido por el peronista Matías Stevanatto se comprará un lío ya que está visto que ese festejo paralelo trasladado a Maipú busca mojarle la oreja al radical Marcelino Iglesias, mandamás del municipio más poblado de la Provincia.

Es ganas de joder la pava. El gobernador Rodolfo Suarez y la todavía ministra de Cultura, Mariana Juri, quien en días más asumirá como senadora nacional, ya dijeron que por más que elijan una reina paralela no hay ninguna posibilidad de que ingrese en competición en la Fiesta Nacional de la Vendimia 2022.

La razón es sencilla: la figura de la reina vendimial ya no existe más en el municipio de Guaymallén. Los representantes elegidos por el pueblo le bajaron el pulgar. Y no hay factibilidad de que intenten representar sólo a grupos de vecinos disidentes. A cada Reina comunal la elige su municipio. Esas son las reglas de juego.

No obstante, los alzados ya han hecho conocer en un comunicado que iniciarán acciones legales contra el municipio por discriminación.

La vehemencia

Guaymallén dispuso hace varios meses, mediante ordenanza votada por el Concejo Deliberante, la eliminación de ese concurso en su jurisdicción por considerar que los certámenes de belleza son una antigüedad que cosifica a la mujer. En buena parte del mundo esas competiciones han caído en desgracia bajo la consideración de discriminatorias y obsoletas.

Como para fogonear a los levantiscos, esta semana el Senado provincial aprobó con el aval de los senadores de Cambia Mendoza (menos dos que se abstuvieron y con la negativa de los opositores) una propuesta de declaración de la senadora oficialista Gabriela Testa tendiente a actualizar el Reglamento del Reinado Nacional de la Vendimia.

Testa, quien ha asumido el rol de una vehemente cruzada de los reinados, defiende la continuidad de coronas, capas y cetros en la Fiesta de la Vendimia. Su frenesí ha llamado la atención por la argumentación aparatosa a la que ha apelado.

El reinado para ella debe ser una cuestión de Estado. Y el Reglamento del reinado debe actualizarse para frenar cualquier intento de los intendentes de cuestionar en sus comunas esas elecciones.

Para Testa la elección vendimial es algo inalterable, inmanente, es decir que no admite ninguna acción exterior a ella, por lo que debe extenderse en el tiempo, así sea que se compruebe que eso de elegir reinas se ha tornado en algo rancio, apolillado y fuera de tiempo, máxime en una república democrática que abolió en 1813 los títulos de nobleza.

Si antes elegir reinas era parte de un juego o de una convención, las aguas que han corrido bajo los puentes se están llevando puesto todo ese cotillón.

No deja de ser un bolonqui interesante. Otro tipo de movida delirante para entretenernos. Podríamos aprovecharlo para repasar nuestros conocimientos sobre autonomía municipal, títulos de nobleza, reconsideración del rol de la mujer o para ocuparnos de engrandecer y actualizar lo verdaderamente importante, que es la Fiesta de la Vendimia.