El deplorable estado de la Ruta 7, sobre todo en el tramo de alta montaña, que es el camino que diariamente hacen miles de mendocinos para vacacionar en Chile, fue a lo que se abocó un estudio de la Fundación Pensar que lideró el ingeniero civil y ex ministro Rolando Baldasso (PRO).
Según el diagnóstico, el tramo de esa ruta -que va desde Agrelo en Luján hasta el límite con Chile- tiene 35 kilómetros de pavimento de hormigón y 198 km de asfalto "en estado regular a malo".
Por tanto, los socios del PRO le marcan a la Nación que la Ruta 7 exige una obra de repavimentación y señalización, con un refuerzo estructural en esos 198 km de asfalto; y nuevas calzadas, para aprovechar las vías del ferrocarril trasandino y construir carriles adicionales de ascenso o descenso.
El cálculo de la inversión marca que para la repavimentación y las calzadas se deberían destinar unos 300 millones de dólares y para el pavimento de hormigón de los 35 kilómetros, otros 350 millones de dólares.
Para dimensionar la urgencia de esta inversión, el estudio resalta que en la Ruta 7 tiene un volumen de tránsito de más de 4.000 vehículos diarios, incluyendo 2.100 camiones. Y que en el estado actual se producen "80 accidentes y más de 600 infracciones anuales, principalmente en tramos sinuosos".
Según Baldasso, estas inversiones "no solo modernizarán la infraestructura, sino que también garantizarán una conexión más segura y eficiente para el comercio y el turismo".
El PRO propone una inversión público-privada para la Ruta 7
Conscientes de que la Nación viene de frenar la obra pública y le adelantó al Gobierno provincial que las obras en la Ruta 7 podrían comenzar recién en marzo, desde el PRO marcaron que los arreglos que exige esa arteria se deberían hacer con una inversión público-privada, "con aportes nacionales combinados con recuperación mediante peajes".
"Lo que proponemos es concesionar no sólo la Ruta 7, sino un paquete que incluya las mejoras necesarias en los tres accesos, esto es en el Acceso Sur, Este y Norte, de manera tal que ese inversor privado pueda administrar esos 4 accesos y se pueda establecer una tarifa de peaje pagable y competitiva con los valores internacionales", explicó Baldasso.
El ingeniero, que actualmente es concejal de Luján, anteriormente fue titular de Vialidad Provincial y recordó que a fines de los años 90 se planteó una reforma de la red de acceso a la Ciudad de Mendoza, con una concesión de obra a cambio del cobro del peaje, un modelo que a su entender sería viable aplicar a ese paquete de accesos y a la Ruta 7.
Milei apuesta a una licitación directa de la ruta 7
Luego de varias reuniones buscando definiciones de la Nación sobre las necesarias obras en la ruta 7, el ministro de Gobierno, Natalio Mema, contó a fines del 2024 que el plan del Gobierno Nacional es entregar a manos privadas los 347 km de la ruta, en el tramo comprendido entre Desaguadero y el túnel internacional.
En principio, esa licitación podría darse en el mes de marzo.
Según la información difundida en el sitio oficial Red Federal de Concesiones, la ruta 7 está dentro del esquema de desarrollo de concesiones de las rutas nacionales troncales con mayor carga vial, lo que las haría atractivas para inversores que puedan mejorarla sustancialmente, para luego obtener el repago a través del peaje.
Por el momento, la Nación y el gobierno mendocino acordaron el traspaso de algunos tramos de los accesos Este y Sur a la órbita provincial, para que se encargue de las mejoras, arreglos y eventuales proyectos, como la tercera vía entre calle Juan José Paso y Azcuénaga, en el principal ingreso a Luján de Cuyo.






