El Gobierno duda de los jefes de pabellón en Almafuerte. Tras el operativo que desbarató un supuesto plan de fuga masiva, las sospechas en el Ejecutivo están posadas sobre un puñado de nombres del Servicio Penitenciario abocados a esa prisión. No lo han dicho públicamente -y probablemente no lo hagan-, pero las próximas decisiones tomadas en la causa tienen relación con ese malestar.
El Gobierno duda de los jefes de pabellón en Almafuerte y avanzó en la apertura de 30 celulares
Qué pruebas tienen para sospechar. Rosca partidaria en el PRO, el PJ y la UNCuyo. ¡¿Canta Serrat en Mendoza?! El SUTE quiere dar el sí y hay un as bajo la manga para el vino
Los 7 delincuentes, entre los que hay asesinos muy conocidos de Mendoza, iban a estar juntos en un mismo pabellón. Eso es información oficial. Una de las primeras averiguaciones, cuando se conocieron los hechos, fue qué tipo de vínculo existía entre ellos. Muy bueno, según pudieron sondear desde adentro. Eso sí: los casilleros para confirmar que efectivamente tenían decidido fugarse aún no están completos. Mucho menos el rearmado de cómo es que, en teoría, iban a evadir los complejos controles.
Todos tenían buena conducta, o eso parecía. Por eso la apertura de celulares será decisiva: mostrará si, detrás de escena, se portaban tan bien como aseguraban ellos y sus abogados. La cantidad de teléfonos que ya empiezan a ser peritados entró en un limbo informativo, porque el raid mediático mencionó los allanamientos en cada celda. Son 30 en total, y el pedido administrativo para enviarlos a Inteligencia se terminó de concretar antes del viernes por la tarde.
Ahora todo va a demorar. Explican desde adentro que quizá sea la etapa más elocuente de la investigación, porque esos celulares demostrarán, en el mejor de los casos, cuáles son los vínculos de esos asesinos y narcos; y si esos vínculos son internos (con personal carcelario, como se sospecha) o solamente externos. También marcará si hay actividades ilícitas extramuros para esos presos famosos.
Y sí, habrá demora. No siempre es sencillo “craquear” los sistemas de seguridad de los celulares de los presos. En los iPhone, por ejemplo, cuesta casi el doble avanzar respecto de los de otros sistemas operativos.
Cámaras y plan de fuga en Almafuerte
Hablando de software, el asunto fue que todavía no se habían incorporado 200 de las 300 cámaras al sistema interconectado aprobado días atrás en la cárcel. Eso demora porque el programa que las vincula es particular y lleva trabajo. Ahora se sabe que estará operativo recién desde el próximo martes. La idea que se difundió oficialmente es que estos hombres sabían que la red de cámaras estaba por activarse de manera inminente y que el “pire” se lo tomarían antes.
También circuló que los propios presos habían dañado alguna cámara de seguridad. Todas las fuentes consultadas -adentro y afuera de Almafuerte- lo desmienten: las cámaras están intactas.
Eso sí, debajo de una de ellas, en un punto ciego que sería corregido, se había ubicado un compartimento metálico soldado a la estructura de la celda. Esta semana avanzarían las indagatorias, se determinarían esos asuntos pendientes y, además, se espera la actuación de un fiscal federal, ya que se encontró marihuana y cocaína, además de chuzas y un arma de fuego desarmada. “No está 100% confirmado que todas las piezas correspondan a un calibre 38”, dicen a UNO.
Es cierto que se presentó un habeas corpus por los presos de esas alas. Lo contó Ricardo Montacuto en Nihuil. El recurso lo presentó el abogado Mauricio Guzmán, exfuncionario de Paco Pérez en Gestión Municipal y exconcejal peronista de Godoy Cruz. Fue solicitado en representación de las alas 1, 2 y 3 del Pabellón 4.
Guzmán afirma en el recurso -al que accedió este diario- que hay hacinamiento. Da la cifra de 68 camastros para 180 personas y habla también de un “hacinamiento extramuros”: gente que debe “acampar a la noche para poder entrar a tiempo durante la mañana siguiente, porque son demasiados”. A eso apunta. Estos presos estaban comprendidos allí, y la información oficial es que pretendían un cambio de pabellón e ir, justo, todos juntos.
Algo así sugirió la ministra Mercedes Rus ya el martes, cuando en conferencia de prensa dio bastante información sobre el plan de fuga, el material encontrado y el rumbo de la investigación.
Rus y una ausencia que llamó la atención
A propósito de Rus, extrañamente fue imposible ubicarla en el Arena Maipú el domingo, en el festejo del radicalismo y los libertarios tras la goleada a los peronismos en Luján y el batacazo en San Rafael y Rivadavia. Curiosamente, se celebró en Maipú, donde perdieron. Por poco, pero perdieron.
Es que su nombre estuvo en boca de varios mientras aguardaban a Cornejo. Fue una tarde que, pese a los abrazos, mostró que el departamento está dividido entre la gente de Néstor Majul y la de Mauricio “Pinti” Clop, que ganó la interna del ’23 y puso el segundo nombre de la lista. Hombre de curiosa elocuencia ante la prensa.
De ambos lados hablaron de Rus, que tiene muchas fichas en la carrera a la intendencia 2027. ¿Por qué no estuvo en lo que era el epicentro del radicalismo maipucino, que celebró haber quedado tan cerca de Stevanato, aunque el PJ haya ganado por primera vez una elección de medio término en 25 años?
Bueno, estuvo toda la mañana recorriendo escuelas. Y además, como ya contó esta columna, los ministros se dividen las fiestas de la Vendimia. Y tanto ella como Vargas Arizu habían comprometido presencia al intendente González de Lavalle.
El PJ roto y... ¿el PRO?
Respecto de lo partidario, en el PJ quedó todo bastante picado tras los comicios. El último round fue en Luján, donde hasta el jueves un puñado de votos podía darle una banca a los intendentes o a la camporista Paloma Scalco.
Al final, de los 31 votos recurridos, La Cámpora recuperó solo uno. Así entró Germán Kemmling; otro exfuncionario de Paco Pérez -en este caso en Educación-. También fue titular del ANSES en Luján y hombre de confianza de Ciurca.
Ahora habrá que ver si expulsan a Scalco del partido. Como anticipó UNO hace un mes, hay un procedimiento lanzado desde el ciurquismo para echar a los dirigentes que se presentaron con otra fuerza. Esta semana corrió vista en el Tribunal de Disciplina, pero aún no notifican. Cuando eso ocurra, habrá diez días hábiles para el descargo.
También amenazan -aunque hace rato, y no está claro si se animarán- con una denuncia contra Anabel Fernández Sagasti por haber pregonado públicamente que irían por afuera. Parece difícil que avance, pero el sector de intendentes quiere llevar el tema a la mesa nacional del PJ, así que tal vez eso empuje.
Si en el PJ todo está roto, en el PRO todo avanza hacia una nueva alianza (o una nueva ruptura: no está claro). El jueves se reunieron en el café de Iván Schultz, referente en Las Heras. Fue un encuentro totalmente secreto hasta ahora, con presencia de todos los sectores. Hubo nombres fuertes: Pepe Michelli; dos alfiles de Hebe Casado, Lucas Faure y Pablo Priore; Lula Balsells–Miró (que sigue cercana a Pradines, pero estuvo); el diputado Enrique Thomas; Fernando Reyes y el propio Schultz.
Todo tiene que ver con que, en teoría, en marzo deberían llamar a elecciones para junio y elegir nuevo presidente del partido. El primero bajo esta reconfiguración en la que no se sabe si el PRO sigue en Cambia Mendoza o no, si es aliado de Milei o no, y donde Hebe Casado parece no tener interés en participar con nombre y apellido. Se habla de lista de unidad, pero varios buscan vetar a Sol Salinas y Gabriel Pradines. La movida es contra ellos.
De Marchi monitorea desde Buenos Aires y muchos creen que pedirá aplazar el proceso -ya pasó en 2021- y evitar votar tan temprano.
Mema, paritarias y vino
Volviendo a los festejos en el Arena Maipú; se vio firme la alianza Cambia + LLA y ratificada para 2027. Cada vez hay menos chances de que no dure, para que en estos dos años salga de ahí el candidato cornejista a la sucesión. En el acto, además de potenciar a Esteban Allasino, se le levantó bien el brazo a Natalio Mema, que sí o sí es número puesto para una candidatura fuerte en 2027, nivel municipal o provincial.
Mema, que tuvo una semana particular. Además del cumpleaños en su casa en el que le robaron la camioneta al ministro Fayad, el titular de Gobierno tuvo días intensos por la paritaria. El jueves, a última hora, el Gobierno convocó al SUTE sorpresivamente y subió a 10% su oferta inicial de 7%, en dos cuotas. Ese aumento se replicará a toda la administración pública.
En materia vitivinícola, se esperan definiciones importantes. El jueves, Vargas Arizu se reúne con Pablo Lavín, negociador con Estados Unidos en el acuerdo comercial impulsado desde la administración de Donald Trump. El convenio con Argentina ya está cerrado, pero falta la letra fina. En esos puntos, Mendoza puede ganar muchísimo si juega bien.
Se negocia un cupo con arancel bajísimo -o cero- para el vino. Mendoza pidió formalmente 80 millones de litros. El impacto, dicen, podría duplicar la participación de la provincia en el mercado mundial del vino: de 2,9% a casi 6%.
Se sabe que Luis Caputo -que estará el sábado en Mendoza- también estaría presente el jueves en ese encuentro. Serían dos visitas en 72 horas. El que tendrá la información clave es Alfredo Cornejo, que viajará a Nueva York en la comitiva de Milei, invitado por él.







