En su libro Sinceramente, Cristina Fernández de Kirchner relata sus ocho años de gobierno como presidenta, cómo fue su salida del poder, revela detalles sobre su familia y apunta contra Mauricio Macri.
Entre sus 577 páginas, Cristina hace referencia a la última etapa de su mandato a cargo del Ejecutivo y confiesa por qué no se presentó a entregarle la banda presidencial a Macri, su sucesor.
“Muchas veces, después del balotaje, pensé en esa foto que la historia finalmente no tuvo: yo, al frente de la Asamblea Legislativa, entregándole los atributos presidenciales a… ¡Mauricio Macri! Lo pensaba y se me estrujaba el corazón”, afirma la expresidente.
Y cuenta: “Es más, ya había imaginado cómo hacerlo: me sacaba la banda y, junto al bastón, los depositaba suavemente sobre el estrado de la presidencia de la Asamblea, lo saludaba y me retiraba”.
“Todo Cambiemos quería esa foto mía entregándole el mando a Macri porque no era cualquier otro presidente", piensa ella. "Era Cristina, era la ‘yegua’, la soberbia, la autoritaria, la populista en un acto de rendición”, afirma y cuestiona un detalle de la asunción de Macri: "Por qué no juró por la Patria. Por qué no respetó la fórmula que establece la Constitución para la jura presidencial, que exige lealtad y patriotismo para desempeñar el cargo. No fue un buen signo que en su primer acto institucional, como es la jura presidencial, no cumpliera con la Constitución Nacional”.
También cuestiona a Macri ante su “negativa evidente a hacer la señal de la cruz antes del amén”. “Cuando se me viene a la cabeza la imagen de Macri dando manotazos al aire para evitar persignarse, no puedo parar de reírme. ¿Sabrá hacerlo? Raro, todo muy raro”, ironiza.




