El diputado nacional y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, salió al cruce de las declaraciones del jefe de Gabinete de la Nación, Santiago Cafiero quien señaló que tanto las provincias, como los privados podrían comprar vacunas contra el Covid, y recordó que hace poco mas de 2 meses, el mismo funcionario descartaba esa posibilidad resaltando que esa compra era potestad del Estado Nacional y que así se centralizaría la adquisición de las vacunas.

Para el legislador "el Gobierno nacional ha tenido una mala estrategia, no ha podido comprar vacunas y ahora de rompe y porrazos dicen que el que quiere comprar que compre. Imagínense que los laboratorios del mundo producen 3.000 millones de vacunas al año y necesitamos en el mundo 10.000 entonces es evidente que hay un cuello de botella y es evidente que había que tomar las precauciones antes", precisó.

"No se puede decir una cosa un día y al siguiente otra y falsear la verdad de las cifras. El jefe de Gabinete dijo en conferencia de prensa el 15 de enero, que las provincias tenían prohibido comprar vacunas, porque se iba a concentrar en el Gobierno nacional la compra de vacunas, y que eso se derivaba del decreto de emergencia sanitaria, que fue con el que se le impidió a Mendoza comprar respiradores al principio de la pandemia", comenzó recordando el ex gobernador.

Cornejo aseguró que aquel decreto sigue vigente y tanto es así, que recordó que hubo varios gobernadores que asumieron que hubiesen querido comprar vacunas, pero estaban impedidos por la centralización de la compra de las dosis contra el Covid. "Sergio Uñac (gobernador de San Juan) ha declarado que él compraría vacunas, pero el gobierno nacional lo tienen centralizado. Es decir hay tantas declaraciones que hacen que la palabra del jefe de Gabinete y el presidente pierdan autoridad por decir cosas que no son ciertas".

A la hora de interpretar qué quiso decir Cafiero con esas declaraciones, Cornejo lo atribuyó a que "el Gobierno nacional ha fracasado en la estrategia de centralizar, es lógico que la única salida que hay en el mundo es la vacuna y la Argentina ha quedado atrás en la compra y presa de un proveedor, que es la vacuna rusa y ha despreciado todos los laboratorios con los que tradicionalmente se vacunó en el país. Han cerrado las puertas por una cuestión ideológica".